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Teorías factibles sobre la criptomoneda venezolana, el Petro

21/02/2018 08:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Análisis profundo y contextualizado, sobre las implicaciones y posibles escenarios por los que podría transitar le criptomoneda anunciada por el gobierno venezolano denominada el Petro, tomando en cuenta sus factores positivos y negativos, tanto para los ciudadanos como para él gobierno de Venezuela

En principio, quiero dejar claro, que aunque este articulo tratara sobre la criptomoneda el Petro, sus posibles escenarios, ventajas y desventajas, pretendo inicialmente hacer un análisis sistémico, que lo contextualice adecuadamente y ubique correctamente al lector en el marco en que se desarrolla este proyecto de moneda electrónica, principalmente si esta persona es ajena al ámbito venezolano y posee poca información sobre la situación interna de este país, esto con el fin de que pueda comprender exactamente lo que hay detrás del Petro y lo que puede ocurrir con él.  

De igual forma, en el presente texto, se expone de forma práctica y sencilla, información técnica, que normalmente es omitida en otras publicaciones de carácter noticioso, evitando con ello que aquellas personas que desconocen las tecnologías involucradas, puedan hacerse una idea más completa sobre el tema que se está tratando. Por lo tanto, el artículo es bastante extenso y aborda numerosos temas, que a simple vista podría parecer que están alejados del tema central, pero que en realidad son muy importantes para comprender el caso al que se está analizando.  

También debo aclarar, que aunque todo lo que acá escribo, está basado de uno u otro modo en datos concretos, se trata de mi opinión y análisis personal, por lo que no pretendo que sea un relato en que se profetice el futuro exacto, sino más bien un planteamiento de las hipótesis más coherentes relacionadas al Petro, que según mi punto de vista podrían terminar haciéndose realidad en los próximos meses e incluso proponer incógnitas que me parece deberíamos plantearnos todos los que sintamos algún tipo de interés por esta criptomoneda.  

Las criptomonedas  

El pasado año 2017, fue uno de una gran agitación y alcance de notoriedad por parte de las llamadas criptomonedas, de las cuales Bitcoin, creada por el desconocido Satoshi Nakamoto, es no solo la más antigua y precursora, sino también la mejor valorada de todas ellas, con un nivel de capitalización que para el último mes de dicho año, alcanzo los 300 billones de dólares estadounidenses y un valor por unidad de $17000, mientras que la capitalización total de las criptodivisas en general, circulaba en torno a $450 billones, siendo Etherium, Ripple y Litecoin las otras monedas virtuales de mayor relevancia.  

No obstante, durante la segunda mitad del mes de enero de 2018, se desato un colapso del mercado con la caída estrepitosa de los precios de prácticamente todas las criptomonedas en existencia, expertos afirman que el crecimiento desmedido ocurrido el año anterior, se debió no a la real actividad financiera detrás de cada una de estas criptomonedas, sino a la especulación de inversores o más bien apostadores, que solo buscaban entrar al juego de ruleta en que esto se convirtió, con el fin de comprar y vender rápidamente para aprovechar la enorme volatilidad del sistema y obtener ganancias inmerecidas en cuestión de días, horas e incluso minutos, lo cual degenero en una enorme burbuja que ahora ha explotado y se encuentra en declive.  

Sin embargo, la expectativa a largo plazo es que las criptodivisas en el futuro vuelvan a la senda del crecimiento, aunque ojala con un ritmo más estable, no con tales niveles de volatilidad como los experimentados hasta el momento, pues se espera que cada día su utilización sea más habitual en el intercambio comercial, ya no solo en lo que respecta a productos digitales o servicios ofrecidos mediante Internet, sino también en la compra y venta de todo tipo de mercancías tangibles comercializadas internacionalmente, lo cual podría constituir toda una revolución en la economía mundial y una crisis importante para el dinero fiduciario, es decir para las monedas tangibles comúnmente utilizadas hoy en día como el Dólar, el Euro o la Libra Esterlina entre otras.  

Tendencias mundiales  

En consecuencia, las diversas naciones del planeta, se encuentran evaluando cautelosamente, las repercusiones que pueden generar estas divisas virtuales para sus economías y como adecuarse jurídica y técnicamente a ellas, con el fin de evitar consecuencias para las arcas de sus estados. Algunos países (u organizaciones multinacionales) como por ejemplo los Estados Unidos de América, Europa y China, se han mostrado reticentes a la utilización de estas monedas electrónicas, por considerar que presentan un alto riesgo de fraude y un medio ideal para la legitimación de capitales procedentes del crimen.  

En contraste con esto, otros países como es el caso de Japón, que permite libremente la utilización de monedas virtuales para el intercambio comercial, Estonia que desde septiembre pasado viene avanzando en la creación de su propia cripto, hasta ahora llamada Estcoin, , y recientemente de Rusia, aunque en principio esta gigantesca nación euro-asiática no se mostraba tan favorable a dichas tecnologías, ahora ha anunciado la creación de su propia divisa electrónica que hasta el momento se conoce como CriptoRublo y más recientemente ha propuesto la creación de una criptomoneda de carácter internacional para ser utilizada por los países del BRICS y la Unión Económica Europea.  

El Petro  

El pasado 03 de diciembre de 2017, el mandatario venezolano Nicolás Maduro, anunció la creación de una criptomoneda estatal, a la que se le pondría el nombre de Petro, estaría basada en la tecnología Blockchain y cuyo valor se encontraría respaldado o asociado a las reservas petroleras y de otros minerales como el gas natural, el oro y el diamante, que posee Venezuela bajo la superficie de su territorio nacional. Sumado a ello, para dar inicio al proceso, también se informó sobre la creación de un Observatorio Nacional de Blockchain y de una Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas Venezolanas.  

Posteriormente, el miércoles 31 de enero de 2018, el gobierno venezolano público lo que se denomina el Papel Blanco, en ingles White Paper, que viene a ser una especie de ficha técnica o carta de presentación, en la que se exponen los fundamentos y pautas que regirán el funcionamiento de la naciente criptomoneda. Donde entre otras cosas se establece el valor inicial de la unidad de la criptomoneda Petro, como equivalente al monto que haya presentado el barril de petróleo de la canasta venezolana para el cierre de la fecha inmediatamente anterior y también que dicha unidad podrá ser fraccionada en una unidad inferior, que llevara por nombre Mene.  

Un dato importante es que, al menos inicialmente, el Petro no será minado (producido o generado) libremente por sus usuarios de forma descentralizada mediante la utilización del software correspondiente, como ocurre con el Bitcoin, sino que por el contrario será pre-minado, es decir emitido de forma centralizada a semejanza de Ripple (una criptomoneda centralizada controlada por entidades financieras internacionales), de hecho, el gobierno venezolano ha anunciado la emisión de 100 millones de Petros, una porción de los cuales será comercializada en preventa mediante Token (una especie de acuerdo o representación de valor estandarizada) a cambio de divisas internacionales durante el mes de marzo, según lo establece la hoja de ruta publicada por las autoridades, y posteriormente en abril se daría el inicio de operaciones por medio de casas de cambio en línea.  

Situación venezolana  

A diferencia de Estonia, que es un país con una economía en franco crecimiento y que ha sido pionero en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para hacer más ágiles y transparentes los procesos gubernamentales, llegando al punto de eliminar los documentos en papel para pasar a sistemas digitales, permitir la gestión totalmente online de cualquier tipo de trámites burocráticos y la creación de un sistema de residencia digital para extranjeros que desean invertir en el país, en contraste, Venezuela se encuentra sumida en la peor crisis económica, política y social de sus historia republicana, con un régimen de gobierno centralista de ideología socialista, catalogado por organismos internacionales como una dictadura y como uno de los más corruptos de todo el planeta, dado que se encuentra inmiscuido en numerosos casos de narcotráfico y violación a los derechos humanos de sus ciudadanos.  

Tal es el grado de la crisis que atraviesa la patria del libertador Simón Bolívar, que se estima que más de 4 de los aproximadamente 30 millones de ciudadanos que hace tan solo un par de años habitaban el territorio venezolano, han emigrado de forma legal o ilegal a otros países, principalmente a las naciones vecinas que forman parte de Latinoamérica, para escapar de las terribles condiciones de vida que sufren debido a la hiperinflación, la escasez de alimentos, medicinas y otros productos esenciales, el alto nivel de violencia y criminalidad, el deterioro moral y ético de la sociedad, entre otros males que azotan a la población.  

Como consecuencia de toda esta crisis y de la elevada inflación que afecta al Bolívar (moneda oficial venezolana), uno de los problemas más recientes que se han generado, es la escasez de dinero en efectivo, aparentemente el gobierno no ha sido capaz de imprimir la cantidad necesaria de billetes que se equiparen con el ritmo tan acelerado con el que pierde valor la moneda nacional frente al dólar, ocasionando que el número de billetes necesarios para realizar cualquier compra, cada día sea mayor y por tanto sea insuficiente la cantidad existente para realizar las transacciones cotidianas de la población.  

Actualmente existe en las calles un mercado negro en que ya no solo se venden productos de primera necesidad a elevados precios, mientras el precio regulado por el estado es irrisorio, sino que además ahora también se vende dinero en efectivo a cambio de pagos con tarjeta de crédito o transferencias bancarias con elevados márgenes de ganancia para los vendedores. Los productos en el comercio se consiguen con dos precios diferentes, uno si se cancelan en efectivo y otro si se hace con tarjetas o transferencias, incluso en algunos casos se consigue un tercer precio si el pago se realiza con billetes "viejos" cuya denominación alcanza hasta los 100 Bolívares, pues en la última actualización del cono monetario se crearon billetes hasta de 100.000 Bs. los cuales son bastante escasos y por tanto más valorados.  

Origen del desastre  

Las causas de toda esta catástrofe económica según el gobierno, se deben a las políticas neoliberales de un "Rentismo Petrolero" iniciado por la denominada cuarta república (periodo de gobierno previo a la llegada al poder de la llamada Revolución Bolivariana de Hugo Chávez y posteriormente Nicolás Maduro) y una "brutal guerra económica" llevada a cabo por el imperialismo estadounidense y sus aliados en el mundo, como la unión europea, los países con gobiernos alineados a la derecha política, los medios de comunicación trasnacionales y las oligarquías tanto de todos esos países como de la propia Venezuela, quienes supuestamente han bloqueado y saboteado la economía nacional, posicionando una falsa imagen internacional del país y sometiendo a la población, mediante una exagerada inflación inducida por la especulación y el acaparamiento.  

Sin embargo, según la gran mayoría de los analistas económicos y políticos tanto internos como los de otros países, el colapso de la economía venezolana tiene como principal causa las políticas socialistas instauradas inicialmente por Chávez y luego por Maduro, entre las que destacan la expropiación, nacionalización y control estatal de numerosas empresas privadas de toda índole, incluidas haciendas productoras de rubros agrícolas y pecuarios, la desincentivación de la producción mediante controles de precios inapropiados y un caótico control de cambio sobre la moneda en relación al dólar.  

Todo este cóctel de errores, se puso de manifiesto cuando los precios del petróleo, luego de haber alcanzado niveles récord de más de $100 por barril, se derrumbaron, pasando a fluctuar en torno a $40 como consecuencia, de la puesta en marcha de la explotación de yacimientos norteamericanos, mediante una tecnología conocida como fracturación hidráulica o fracking, la cual creo una oferta repentina que colapso el mercado. Siendo Venezuela un país, que ciertamente desde hace mucho tiempo, solo se ha dedicado a despilfarrar las ganancias producidas por la explotación de este recurso natural, sin diversificar ni industrializar su economía, siendo que posee toda una gama de extraordinarias riquezas minerales en su territorio, y cuyo gasto social se acrecentó enormemente en los últimos años, no podía ocurrir otra cosa distinta a la que está sucediendo ahora mismo.  

La sociedad venezolana 

Como es lógico, la población venezolana en su amplia mayoría, se encuentra descontenta con el gobierno por las calamidades que les toca vivir diariamente, esto ha ocasionado protestas que han sido salvajemente reprimidas por el régimen, generando decenas de muertos, han surgido también varios grupos provenientes de cuerpos militares y policiales, aunque muy reducidos, que han tomado la decisión de alzarse en armas contra el estado, pero hasta el momento, con muy pocas probabilidades de éxito, lo que ha producido que el gobierno los capture y hasta en algunos casos los masacre.  

De modo que el pueblo se encuentra oprimido, silenciado, apabullado, intimidado e incluso extorsionado por el sistema de gobierno, pues resulta cada día más arriesgado enfrentar o simplemente opinar en contra del gobierno, ya que han puesto en práctica un sistema que tiene como eje principal, un documento de identificación conocido como el "Carnet de la Patria", el cual entre otros datos posee un código QR, instrumento tecnológico que permite registrar en cuestión de segundos las actividades (compras de productos subsidiados, ingresos a instituciones de salud, incorporación a empleos públicos, acceso a créditos de instituciones financieras del estado...) en las que se encuentre envuelto el individuo que se identifica con tal código, pues al acceder a cualquier institución o servicio público, se escanea dicho carnet, obteniendo el gobierno información precisa sobre los movimientos de cada individuo.  

Es así, como el Carnet de la Patria, posibilita que se controle cada vez con mayor eficacia el acceso de los ciudadanos a servicios públicos y beneficios sociales, de modo que se utiliza como chantaje psicológico para mantener a la población tranquila, debido a que a aquellos ciudadanos que sean catalogados por los funcionarios del gobierno, como contrarrevolucionarios, apátridas, quinta columna... pueden ser castigados con la exclusión de sistema de ayudas sociales, entre ellas las llamadas bolsas CLAP, que contienen alimentos subsidiados, los bonos (depósitos bancarios) que esta asignando el gobierno a quienes poseen el mencionado carnet, las pensiones a personas de la tercera edad, las viviendas construidas por el estado, entre otros.  

Reacción Internacional  

Por un lado, países como Rusia y China debido a sus intereses geopolíticos y su afinidad ideológica, parecen apoyar al gobierno venezolano a capa y espada, aunque está por verse que tanta espada estarían dispuestos a desenvainar por su aliado caribeño, pero estos dos gigantes asiáticos constituyen el más grande sustento internacional del que cuelga el régimen Chavista, ya que otros apoyos como los de Cuba, Bolivia y Nicaragua, tienen un peso político y económico muy reducido, como para causar un efecto decisivo en la situación que atraviesa Venezuela.  

Por otra parte, la comunidad internacional o al menos la que corresponde al mundo occidental (América y Europa) en su mayoría, se han mostrado totalmente en contra de las posturas y procedimientos llevados a cabo por el gobierno venezolano, al punto de haber sido emitirás varias sanciones personalizadas contra altos funcionarios del gobierno venezolano, por parte de los Estados Unidos y la Unión Económica Europea, los cuales dificultan en gran medida las importaciones y la financiación proveniente de entidades bancarias ubicadas en estos países. Además, se estima que una de las próximas sanciones que se pueden dar, como respuesta del adelanto de elecciones que ha impuesto el gobierno con el fin de "relegitimarse" en el poder, mediante comicios que a todas luces serán amañados y fraudulentos, sería el embargo petrolero al menos por parte de los países ya mencionados, lo cual incluso podría afectar sus ventas a China, que sería su otro gran comprador.  

Basándose en todo lo anterior, no es difícil imaginar que la idea de crear una moneda electrónica por parte del "Gobierno Bolivariano", no esta tan relacionada con la actualización y adecuación del país a las tendencias tecnológicas actuales, sino más bien a la búsqueda desesperada por minimizar el impacto de la crisis y en especial de las sanciones impuestas por EEUU y UEE. El estado venezolano, recientemente ha intentado refinanciar su deuda externa y se considera que ya se encuentra en estado de impago selectivo, lo que augura un pronto default total, que haría casi imposible la obtención de próximos prestamos de cualquier institución a un país que no es capaz de honrar sus compromisos financieros.  

Primera teoría (Enajenar las Riquezas Nacionales)  

Según lo ven diversos analistas, el gobierno venezolano se ha sacado de la manga al Petro, como una forma de burlar las sanciones internacionales, dado que no le es posible renegociar bonos de la deuda mediante la banca internacional y diversas cuentas relacionadas con personajes sancionados han sido congeladas, entonces su intención es construir un medio de obtención de divisas alternativo, poniendo a la venta unidades de esta nueva criptomoneda, ofreciendo como respaldo por cada una de ellas un barril de petróleo, lo que podría constituir una especie de venta a futuro de las riquezas que se encuentran aún en el subsuelo venezolano.  

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De hecho, Maduro decreto que el campo número uno del Bloque Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco, que posee cinco mil millones de barriles de petróleo certificado, como sustento del Petro y aseguro que próximamente se certificaran y asignaran también campos con reservas de gas, oro y otros minerales.  

El discurso del gobierno venezolano, suele criticar duramente el abandono del Patrón Oro como respaldo del dólar por parte de los Estados Unidos en 1971, como lo establecían los Acuerdos de Bretton Woods desde 1944, con lo cual aseguran que la moneda norteamericana es ahora simplemente un papel sin valor, lo cual sería materia para otro profundo debate, pero algo que olvidan mencionar, es que el respaldo de una moneda por un mineral precioso o por un recurso natural, significa que si algún poseedor de dicha moneda, exige se le entregue la parte de oro o el recurso en cuestión que corresponda a la cantidad de monedas que tenga en su poder, el estado estaría en la obligación de concederle tal cantidad de recursos. Entendido de este modo, las unidades de la moneda equivaldrían a un comprobante de propiedad de una porción del oro o en el caso del Petro, del petróleo que lo respalda.  

Tomando en consideración lo que establece el artículo 12 de la constitución vigente en Venezuela, que textualmente sentencia lo siguiente:  

"Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza, existentes en el territorio nacional, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles. Las costas marinas son bienes del dominio público."  

Es fácil concluir, que la utilización de la criptomoneda Petro, como un mecanismo para enajenar o comercializar a futuro las riquezas minerales, que aún se encuentran en el subsuelo venezolano, es algo inconstitucional e ilegal, por lo que aquellos individuos, organizaciones o estados que adquieran Petros, con la intención de recuperar en algún momento su equivalencia en recursos naturales venezolanos, deberán hacerlo asumiendo un alto riesgo de que eso nunca ocurra, pues no existe una razón legal para que eso sea así, mucho menos si en el futuro próximo, acontece un cambio político en el país. De hecho, incluso algunos voceros políticos del chavismo, han opinado que el hecho de que el Petro este respaldado por el petróleo y otras riquezas nacionales, no significa que será posible para los poseedores de esta criptomoneda, exigir una porción equivalente de tales recursos.  

Para mí particularmente, aclarando que no poseo muy amplios conocimientos en cuanto a temas económicos y jurídicos como estos, me parece que es inconsistente e imprecisa esta última afirmación, pues si el respaldo que le da el petróleo al Petro, no consiste en que cada portador de un Petro es poseedor de un barril de petróleo, entonces ¿en que consiste ese dichoso respaldo? ¿simplemente en la palabra de un dictador reconocido ampliamente por sus equivocaciones y falta de responsabilidad al hablar? Si es así, entonces me parece muy difícil que exista alguien tan ingenuo, como para entregar sumas importantes de dólares a cambio de esta moneda virtual.  

Por supuesto que algunos pseudo-inversionistas de las criptomonedas, si depositaran pequeñas cantidades de dinero en el Petro, estoy hablando de aquellos que más que invertir lo que hacen es apostar por las nuevas divisas electrónicas que van surgiendo, como quien juega a la ruleta, esperando de forma especulativa obtener ganancias exorbitantes sin mayor esfuerzo. En cambio, empresas internacionales, naciones y organizaciones como la OPEP, donde supuestamente ya se está discutiendo utilizar el Petro, habrá que esperar para ver si realmente terminan utilizando la criptomoneda venezolana para realizar transacciones a gran escala o no, pero me parece ilógico que algo así ocurra.  

Para que el respaldo fuese verdaderamente efectivo, creo que debería existir un tercero fiable, que se encargara de resguardar tal riqueza en recursos minerales y comprometerse a que en caso de cualquier circunstancia que acontezca y que genere en los poseedores de Petros, el deseo de recuperar su inversión, esta institución entregaría la cantidad de barriles que correspondan a cada persona poseedora de esta criptomoneda. Por ejemplo, que se extrajera del subsuelo, los 100 millones de barriles equivalentes a 100 millones de Petros y un ente financiero, que pudiera ser suizo por mencionar algo, almacenara en sus bóvedas estos minerales, con el propósito de generar confianza en dicho respaldo, pues el gobierno venezolano genera muy poca credibilidad, pero esto es inviable pues no es posible extraer todo ese volumen de petróleo en un corto plazo.  

La única forma en que le veo lógica a que el Petro tenga éxito, es que China decida comprar petróleo a Venezuela con esta moneda, para generar una alta capitalización de la misma, propiciando una gran expectativa sobre ella por parte de esos inversionistas de las criptomonedas de los que hable antes, los cuales empezarían a comprar Petros desesperadamente y crearían una burbuja especulativa. La motivación de China para hacer esto, seria utilizarlo como una herramienta para generar el colapso del dólar y afectar la economía de EEUU, además por supuesto ayudar a mantener en el poder a su aliado Nicolás Maduro y mantener su enclave político en Latinoamérica, como lo es la República Bolivariana actualmente.  

Si eso ocurriera, el Petro podría llegar a convertirse en una de las principales criptomonedas en cuanto a valoración de mercado, quizás la burbuja especulativa no llegaría a explotar debido a que su número de transacciones e inversiones reales terminara creciendo y superando a la propia burbuja, pudiera también generar una gran proliferación de criptomonedas nacionales y estatales, que no solo afectaría al dólar, sino también a todas las monedas fiduciarias en su conjunto, eso le daría una gran bocanada de aire al régimen socialista venezolano, lo que seguramente lo ayudaría mantenerse en el poder por largo tiempo y podría acelerar el crecimiento de la influencia política de China en el mundo.  

Segunda Teoría (Lavado de dinero)  

Por otro lado, uno de los problemas más graves que observan los diferentes gobiernos del mundo en el uso de las criptomonedas, principalmente el Bitcoin, es que las transacciones son anónimas, por lo tanto, no se tiene registro de donde proviene el dinero involucrado en cada transacción, lo cual se presta para el lavado de dinero, la recepción de dinero generado mediante actividades ilegales, como asesinatos, tráfico de drogas, corrupción, extorción... de modo que, estando el gobierno venezolano supuestamente inmerso en narcotráfico y actos de corrupción multimillonarios, sería muy lógico pensar que el propósito de la creación de este medio de pago electrónico, podría ser su uso como mecanismo para el lavado de dinero mal habido.  

Este es un aspecto, que si el gobierno venezolano lo desea, podría eliminar tal inconveniente por completo, para lo cual debería dotar al sistema de cadena de bloques del Petro, de la capacidad para almacenar un código identificador único que corresponda a cada uno de los involucrados en cada transacción, así como la fecha y quizá otros datos correspondientes a cada operación, de modo que se pueda llevar un registro preciso de los individuos que realizan cada transferencia de fondos.  

Si tomamos en consideración que el Petro será una criptomoneda basada en la tecnología Etherium, la cual es muy avanzada y permite la programación de contratos inteligentes mediante la cadena de bloques, en los cuales es posible agregar variables o parámetros adicionales a los que son estrictamente necesarios para realizar la operación de traspaso de dinero de una cuenta a otra, será entonces posible comprender que la tecnología necesaria para superar este inconveniente, existe y se encuentra disponible para hacer uso de ella sin mayores complicaciones.  

Solo se requiere la voluntad de parte del gobierno venezolano y un buen equipo de desarrolladores para que lleven a cabo la programación de un sistema lo suficientemente eficaz, para que el estado pueda mantener un control expedito, transparente e invulnerable, de los orígenes y destinos de cada transacción, de una forma incluso superior a la que es posible mediante el papel moneda. Si algo así se realiza, podrían disiparse las dudas relacionadas con la posible intención de utilizar esta divisa electrónica para el lavado de capitales y eso podría contribuir a su éxito.   

Tercera Teoría (Dolarización Camuflajeada)  

Como ya comentamos anteriormente, el gobierno venezolano ha mantenido un nefasto control de cambio sobre el Bolívar, que ha generado distorsiones monumentales en cuanto al valor de la moneda, siendo una de las más notorias causas para que se haya disparado la inflación en los últimos años, a niveles récord para el país. Luego de tal descalabro de la moneda nacional, parece ser que la forma más inmediata y sencilla de poner freno a la hiperinflación que se vive en Venezuela, es la dolarización de la economía, es decir que se asuma al dólar como moneda de circulación nacional, con toda la pérdida de soberanía y demás desventajas que esto representa.  

Por lo tanto, el gobierno venezolano habría evaluado la posibilidad de ejecutar la dolarización, pero su discurso antiimperialista les impide rotundamente hacerlo, por lo que habrían tomado la decisión de hacerlo de forma velada por medio del Petro. Si esta criptomoneda se acopla al sistema financiero internacional, es decir que sea intercambiable por dólares u otras divisas extranjeras y su valor sea equivalente al dólar o en su defecto, a un determinado producto, en este caso petróleo, que a su vez posee un valor que se establece en dólares, entonces el efecto de implementar esta criptomoneda como divisa de circulación oficial en el territorio nacional, sería muy similar al que tendría una dolarización propiamente dicha.  

Para alcanzar esto, sería necesario lograr que el mercado internacional acepte la equivalencia de un Petro con el monto en dólares que cuesta un barril de petróleo, de modo que sea posible intercambiar esta criptomoneda por otras divisas internacionales y así un comerciante que vende algún producto en Venezuela a cambio de Petros, pueda hacer importaciones mediante el cambio de esos Petros a dólares, bien sea de forma directa o indirecta, es decir cambiándolos primero por otra criptomoneda y luego por dólares. Lo que nos regresa a lo que comentábamos antes, sobre el respaldo de esta moneda mediante riquezas que están aún bajo el subsuelo.  

Cuarta Teoría (Apropiación de las Remesas)  

Con la salida del país de aproximadamente 4 millones de ciudadanos, los cuales han dejado en Venezuela a sus familiares, en muchos casos a los más cercanos como lo son sus hijos, padres o hermanos, por lo que un concepto que hasta hace poco tiempo era desconocido para los venezolanos, ahora comienza a ser cotidiano, se trata de las remesas, esas cantidades de dinero que envían los inmigrantes a sus países de origen para ayudar económicamente a sus familias.  

El monto que se produce al combinar las cantidades que envían individualmente cada uno de esos venezolanos, que han salido a trabajar a otros países para poder mantener a sus seres queridos, es bastante elevado y cada día crece aún más, de modo que para un gobierno que requiere de divisas extranjeras, representa un flujo al cual echar mano, el problema es que dado el tipo de cambio oficial, que es altamente perjudicial para los ciudadanos que hacen el envío, pues la tasa a la que cambian las divisas no se encuentra ajustada a la realidad económica del país, entonces las personas prefieren utilizar el mercado negro y vías alternativas para enviar dinero a sus familiares.  

De modo, que el Petro podría tener como propósito, constituir un mecanismo mediante el cual el estado capte divisas extranjeras, permitiéndoles a los emigrantes, comprar criptomonedas que posteriormente sean empleadas por sus familiares dentro del territorio nacional, lo cual podría ser provechoso tanto para el gobierno que recibe las divisas que tanto necesita, como para esas personas que requieren una vía sencilla, rápida y segura para enviar dinero a Venezuela, sin embargo todo depende de las medidas que imponga el gobierno a esta criptomoneda y el valor de intercambio que posea.   

Quinta Teoría (Imposición del Comunismo)  

¿Qué ocurriría si el Petro no logra imponerle al mundo su equivalencia a un barril de petróleo? Es decir, ¿que nos espera a los venezolanos, si no es posible vender Petros a cambio de dólares, ni siquiera de forma indirecta? ¿el gobierno simplemente dejaría morir al Petro, como a CADIVI y sus derivados? Es posible que sí, que sencillamente criptodivisa termine pronto siendo una anécdota más entre las incontables “maduradas” del gobernante que tenemos en Miraflores, pero ¿alguien ha pensado en que quizá pudiera no suceder así? que el gobierno podría continuar con la implementación de esta moneda digital dentro del país, que pudiera existir una intensión mucho más premeditada de lo que aparenta ser a simple vista.  

Mi visión sobre la criptomoneda el Petro, es que podría ser un mecanismo perverso, que no tiene como propósito lograr el reconocimiento internacional de esta moneda, sino más bien generar la destrucción total del sistema capitalista que aun sobrevive a lo interno del país, ya que el gobierno pudiera obligar a las empresas y comercios, a recibir como medio de pago esta criptodivisa, sin importar que internacionalmente nadie las acepte, por lo que sería totalmente inviable hacer inversiones a gran escala en Venezuela, solo sería posible emprender pequeños negocios, en los que se intercambien productos que no requieran materiales o equipos importados, dejarían totalmente de ingresar al territorio nacional todo tipo de productos, como dispositivos tecnológicos, automóviles, maquinarias, medicinas, alimentos… el único que tendría la capacidad de traer estos productos al país, sería el propio estado.  

Con el control absoluto de la economía en su poder y una población doblegada por el hambre, el gobierno podría imponer la creación de empresas comunales en todos los municipios y centros poblados del país, en las cuales los ciudadanos trabajen a cambio de recibir una determinada cantidad de Petros y los productos generados por estas empresas, sean distribuidos por el gobierno según las necesidades de la población. Este salario en criptomonedas, incluso podría estar destinado únicamente a poder adquirir cierto tipo de productos o servicios, ya que la tecnología que posee permite la programación de restricciones asociadas a su uso en el intercambio comercial, es decir algunos Petros podrían estar programados para comprar alimentos y medicinas, pero no para la compra de licores o el pago de servicios a otros ciudadanos, solo por poner un ejemplo.  

La medida inicial podría ser, que un día el presidente de la república, seguramente en cadena nacional de radio y televisión, anuncie la obligatoriedad para el comercio de recibir como pago las nuevas criptomonedas y la asignación de una cantidad determinada de Petros en las cuentas digitales asociadas a los Carnet de la Patria, tal como ya ha ocurrido con los llamados bonos de reyes, carnaval y de la juventud. De ese modo, los venezolanos tendrían en su poder un volumen considerable de Petros, con los cuales podrían comprar todo tipo de productos a los comerciantes, lentamente se iría sustituyendo el papel moneda y el Bolívar en su totalidad, por las transacciones digitales y el escaneo del código QR que posee el Carnet de la Patria.  

Finalmente, las personas que hasta ahora pertenecían a las clases más pudientes y adineradas, podrían perder todos sus ahorros, pues muy probablemente ocurra un colapso de la banca, podría ser que desaparecieran los bancos en su totalidad o que se redujeran a su mínima expresión y muy probablemente que sean nacionalizados, es casi seguro que no entregarían el dinero que estas personas poseen depositado en ellos, únicamente lo harían por minúsculas cantidades. El dinero tangible, contante y sonante, sería una especie en extinción. Así mismo se acabaría con la fuga de capitales, ya que no se podría utilizar Petros fuera de Venezuela, también sería muy difícil emigrar por la misma razón, pues ¿cómo comprar monedas extranjeras si solo posees Petros? Sería el fin total de las libertades individuales.  

Conclusión  

El Petro si se pone en práctica, casi con toda seguridad será un gran éxito para el gobierno de Venezuela, pero difícilmente lo sea para la población. Por un lado si termina teniendo éxito internacional y trayendo bienestar al país, será un éxito de grandes proporciones para el gobierno, lo cual creo que es poco probable, pero si por el contrario termina siendo utilizado únicamente dentro del país y convirtiéndose en un mecanismo de opresión económica para la ciudadanía, también será un éxito muy grande para un gobierno que persigue la consolidación de un sistema comunista y totalitario en Venezuela en un país cuya población en su gran mayoría no está de acuerdo con tal proyecto y quienes lo apoyan, en muchos casos no comprenden realmente lo que significa eso a lo que defienden. 


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Autor:
Armando Sapienza (4 noticias)
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