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Los ricos también lloran

06/11/2009 05:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Anoche la familia Domínguez quedó grabada con un “the end” lleno de balazos, despedidas tristes y algo que suena como eslogan de campaña: la plata no compra la felicidad. Ojo, que el público fiel encontró “bajito” el desenlace de último fenómeno de la TV

Ni la clase, ni el apellido, ni todos los millones con que solían comprar al mundo pudo salvar del descalabro que se vio ayer en “¿Dónde está Elisa?”, teleserie que sobre todo en su último capítulo hinchó las venas de rating de TVN y dejó boquiabierto y tiritón a medio Chile.

Incluso el grupo de actores que se reunió a verla en el canal público dio algunos gritos. Aunque con cierto alivio, porque es ahora cuando “Conde Vrolok” podrá brillar con luz propia y demostrar que es más que un sketch gore con buenos vestuarios y efectos.

Pero volvamos al broche final y a esa familia ABC1 que se termina de devorar a sí misma como hiena carroñera. En una bodega de la viña Domínguez, el personaje de Paola Volpato (Consuelo Domínguez), desesperada y cara de loca toma de rehén a su propia hija Florencia. La policía ha dado con su paradero y la tiene acorralada en las tierras del norte. La muchacha colorina llora y tartamudea aterrada como en toda la teleserie, anhelando una navaja de esas que se entierra cada vez que la vida se le pone negra, soportando los tirones y manipulaciones de la asesina.

Ni la clase, ni el apellido, ni todos los millones con que solían comprar al mundo pudo salvar del descalabro que se vio ayer en “¿Dónde está Elisa?”

Por su parte, Raimundo (Francisco Melo) increpa a su hermana por los crímenes cometidos contra su hija Elisa, su amante Juanita Ovalle y el decadente arquitecto y cuñado del estupro, Bruno Alberti (Francisco Reyes). El soberbio empresario le ruega que suelte a su sobrina, pero ésta se niega y amenaza con matarlo. Perseguida por el comisario Rivas (Álvaro Rupdolphy) y su partner, encarnada por Alejandra Fosalba, le ruegan que se rinda, pero la homicida en serie se niega y echa fuego por los ojos. Mientras, en Santiago la fiscal Castañeda (Patricia López) entrega a Olivia (Francisca Imboden), a su ex marido homosexual interpretado por Álvaro Morales y aNicolás Errázuriz (Andrés Velasco) los resultados de la investigación: todas las pruebas comprueban que la hermana lista, trabajólica y ambiciosa del clan Domínguez es una homicida en serie y ha traicionado hasta la memoria de su padre muerto.

“Mátame Consuelo, es lo que necesito ahora”, la desafía Raimundo y sus manos sudan en el fierro helado que apunta su sien. “No me provoques, porque lo voy a hacer”, responde la esposa del Alberti ante la mirada preocupada de Camilo Rivas que por fin logra rescatar a Florencia.

Sin respiros ni personajes secundarios o humorísticos como si los hubo en“Alguien te mira” (hasta el policía Briceño se las dio de sicario), la teleserie nocturna deja una herencia prometedora a “Conde Vrolok”. Y aunque hay que ser un poco esquizofrénico para pasar de un comisario a un vampiro o de un culebrón ultrarrealista a una historia de velos, capillas de pueblo, colmillos y lunas llena, de desaparecidos de carne y hueso a víctimas de dientes largos, la magia de la televisión es esa: chuparte la sangre hasta la inconsciencia.Los ricos también lloran


Sobre esta noticia

Autor:
Fidelam (4709 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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