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�Que pasa cuando somos auténticos?

15/05/2018 11:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

�Qué pasa cuando somos auténticos?, Qué define a un ser auténtico?, Hemos perdido autenticidad?

Entender de manera consiente y desde el corazón, que por encima de las necesidades económicas, deben estar las del ser espiritual y emocional que somos, que siente y padece independientemente de sus circunstancias materiales, no es tarea fácil y es que a decir verdad, se requiere de un grado de conciencia tal que va más allá de alcanzar lo que comúnmente llamamos madurez, es algo que más bien va de la mano con lo que yo llamaría el “Ser Autentico”.

Qué pasa cuando somos auténticos?, Qué define a un ser auténtico?, Hemos perdido autenticidad?

El ser auténtico, es “casi un don natural”, que por no practicarlo se nos hace cada día mas extraño de conseguir, llegando a sentir admiración y en otros casos hasta incomodidad, cuando nos topamos con uno de esos seres que destacan por su autenticidad, porque a decir verdad, pareciera que hemos perdido ese valor de ser auténticos y cada vez más, por alguna razón, caemos en la trampa de acomodar nuestras respuestas y nuestras acciones en función a las circunstancias y a los propios intereses personales.

El ser auténtico, se define como aquella persona que no pretende mostrarse diferente de cómo es, no aparenta ser otra cosa distinta a la que en realidad es, piensa o siente y en consecuencia actúa con absoluta coherencia en función a sus valores y creencias más íntimas.

Lo que pasa cuando somos auténticos, es que aceptamos la responsabilidad absoluta de nuestra vida. La autenticidad entonces, se convierte en un valor, en una forma de vida natural, pasa a formar parte de nuestra naturaleza y por tanto es “casi un don natural”, donde lo único que tienes que hacer es: Ser tú mismo.

Para fortuna de todos, la autenticidad, es un valor que podemos cultivar, cuando somos conscientes de lo que somos, de nuestras creencias y de nuestros valores, pero sobre todo, cuando estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de nuestros actos, de nuestra vida.

Cuando somos absolutamente auténticos, justo allí somos capaces de comprometernos solemnemente con nuestra propia felicidad y con la del otro

Para lograr esta clase de entendimiento, donde pongamos por encima de lo económico,   nuestras necesidades espirituales y emocionales, se requiere un ser humano auténtico y responsablemente comprometido con su vida y con la de los demás.

Por eso, en mi anterior artículo, les hablaba del “Compromiso Solemne”, con uno mismo y con la felicidad del otro, compromiso definido como una acción especifica y sostenida en el tiempo, para poder lograr la familiaridad requerida en los cambios permanentes de la conciencia, con relación al reconocimiento público, de esa necesidad de cultivarnos como una sociedad que respete el valor de la vida en si misma, respete la felicidad propia y la ajena.

Esto último, no es algo que se decrete, de los dientes para afuera, es algo que debe surgir desde adentro del ser, desde el corazón y requiere de un verdadero compromiso, quizá, ésta sea una visión quijotesca para muchos, pero no es imposible cuando tenemos absoluta claridad de lo que somos en esencia, cuando reconocemos la necesidad de ser felices, empáticos, bondadosos y amables.

Pero también, cuando reconocemos la necesidad de armonizar nuestra vida con el entorno.

Todo lo anterior, se constituye en la posibilidad de liberarnos y dejar de ser lo que no somos, eso que nos impide reencontrarnos con nosotros mismos, entonces, ésta posibilidad se convierte en el punto de partida de “La Educación del Corazón”, para la transformación interior.

Cuando somos capaces de reconocernos a nosotros mismos y de reconocernos en el otro, cuando somos absolutamente auténticos, justo allí somos capaces de comprometernos solemnemente con nuestra propia felicidad y con la del otro, esto, mis queridos lectores, es lo que pasa cuando somos auténticos.

Para lograr esta clase de entendimiento, donde pongamos por encima de lo económico, nuestras necesidades espirituales y emocionales, se requiere un ser humano auténtico


Sobre esta noticia

Autor:
Fanny Ramirez V (6 noticias)
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Tipo:
Opinión
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