¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Redacción Sociedad escriba una noticia?
La hora del juicio llega el martes para el Partido Popular (PP), procesado por primera vez como presunto beneficiario de una gran red de corrupción con numerosos de sus miembros implicados, el llamado 'caso Gürtel'.
"Sobornos", "facturas falsas", "cuentas en Suiza": los ingredientes del caso Gürtel son bien conocidos por los españoles, acostumbrados a una serie de escándalos que implican especialmente al partido del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.
Pero en esta ocasión, la prensa habla del "juicio del año". Entre los 37 acusados figuran tres antiguos tesoreros del PP, uno de ellos Luis Bárcenas, poseedor de cuentas en Suiza donde guardó decenas de millones de euros, y quien dice conocer los secretos del partido.
La formación, presidida desde hace 12 años por Mariano Rajoy, no será juzgada por cometer delitos, sino como "partícipe a título lucrativo", al haberse financiado con fondos irregulares.
- 'Don Vito' y comisiones del 3% -
El nombre policial del caso, 'Gürtel' (correa, en alemán), hace referencia al dirigente de la trama, el empresario Francisco Correa, quien prefería el apodo de 'Don Vito', personaje principal de la novela y película 'El padrino'.
Correa está acusado de haber sobornado entre 1999 y 2005 a diputados del PP. A cambio, sus empresas o las de sus amigos obtenían contratos de obras públicas, o para la organización de eventos como la visita del papa Benedicto XVI a Valencia en el año 2006.
La red actuaba en la Comunidad Valenciana, Castilla y León y Madrid, tanto en la capital como en dos localidades vecinas -Pozuelo de Alarcón y Majadahonda-, así como en la turística localidad andaluza de Estepona.
El año anterior, el periódico digital Eldiario.es publicó una confesión de Correa reconociendo que los jefes de empresas le pagaban "una comisión del 2 o el 3%" sobre el total de la adjudicación, que él entregaba enseguida al tesorero del PP, Luis Bárcenas, una vez percibida su parte.
En la víspera del proceso, Correa, que ya pasó tres años en prisión provisional, anunció al periódico El País que explicaría "todo lo que él sabe".
El empresario, con un elevado nivel de vida, era próximo al expresidente del Gobierno popular, José María Aznar (1996-2004), y asistió como testigo a la boda de su hija.
En este rocambolesco caso, el principal delator de la red está entre los acusados. Se trata de José Luis Peña, exconcejal del PP en Majadahonda, que grabó sus conversaciones con Correa y otros detenidos con un magnetófono escondido en su chaqueta.
- Rato, juzgado en la sala contigua -
En 2014, el escándalo forzó la dimisión de la entonces ministra de Sanidad, Ana Mato. Aparecía como "partícipe a título lucrativo" de los delitos cometidos por su exmarido, Jesús Sepúlveda, juzgado por desvío de fondos públicos y tráfico de influencias cuando era alcalde de Pozuelo (2003-2009). Su familia presuntamente se benefició de regalos, viajes a Eurodisney o fiestas de aniversario con payasos y confeti.
Este escándalo también provocó la controvertida inhabilitación del juez de instrucción más mediático del país, Baltasar Garzón, quien había ordenado las primeras detenciones en 2009. En 2012, fue condenado a 11 años sin ejercer por ordenar escuchas telefónicas de las conversaciones entre los sospechosos detenidos y sus abogados.
El proceso se alargará durante meses en la Audiencia Nacional en Madrid, con gran actividad en los últimos tiempos.
En la sala contigua al caso Gürtel, el martes los jueces interrogarán al exdirigente y exministro de Economía del gobierno del PP: el exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato, juzgado por desvío de fondos cuando presidió el banco, ahora nacionalizado, Bankia.
Las causas llegan en mal momento para el Partido Popular, que se mantiene como primera fuerza política española tras las dos elecciones celebradas, pero lejos de la mayoría absoluta.
Tras nueve meses de parálisis política, Rajoy dispone de este mes para conseguir la abstención del Parido Socialista Obrero Español (PSOE), totalmente quebrado por las luchas internas, y así conseguir gobernar en minoría.