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Leucemia infantil y centrales nucleares: Garoña debe aprender de otras centrales pronto o morir en el silencio

10/12/2014 07:49 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las especulaciones sobre la influencia de la radiaciones de las centrales nucleares del mundo se han confirmado desgraciadamente con el desastre de Fukushima que es mucho mayor que el de Chernobil. Garoña tiene una lección por aprender por parte de quienes la manipulan

Las leucemias infantiles son más frecuentes cerca de centrales nucleares. El riesgo de leucemia aumenta en forma "estadísticamente significativa" en los niños que viven cerca de las centrales nucleares, según un estudio efectuado por cuenta de la Oficina federal alemana de protección contra las radiaciones.

La radiación es muy perjudicial y peligrosa aún en bajas dosis: no hay dosis inocua.

Los aproximadamente 7.000 millones de habitantes que ocupamos el planeta tierra somos supervivientes adaptados a la radiación solar, atmosférica y del suelo, y en la radiación de fondo. Esta es la principal causa por la que cualquier radiación añadida, por pequeña que sea, incluso en bajas dosis, puede afectar la especie humana. La energía nuclear nació con fines bélicos, se quiso transformar en átomos por la paz (por iniciativa  del general-presidente Dwigt D. Eisenhower, aunque su intención era derrotar a Moscú)) para producir electricidad y, después de 60 años de intentos y unas 450 centrales nucleares en el mundo, no llega a producir el 13% de la electricidad consumida en el planeta. Es una promesa incumplida, es la energía del futuro, el tiempo de la que ya ha pasado.

Las radiaciones no se ven, no huelen, no tienen sabor, y sus efectos a veces no se perciben de manera instantánea e inmediata ni pueden ser medidos en la salud humana. Por razones desconocidas a unas personas les afecta en su salud, en sus cromosomas, en su genética y a sus herederos, más que a otros. Hay un consenso científico universal que acepta el axioma de que no hay dosis inocua por pequeña que sea. Las centrales nucleares todavía funcionando correctamente emiten radiaciones legales y, en caso de accidente grave, pueden ser catastróficas. La energía nuclear es una energía muy peligrosa, como lo demuestran la multitud de accidentes nucleares ocurridos, siendo los más graves, hasta ahora:

Winscale (RU, 1957, Nivel INES 5), TMI (1979, EE.UU., fusión casi total del núcleo, Nivel INES 5), Chernóbil (1986, antigua URSS, fusión total del núcleo, Nivel INES 7), Fukushima (2011, Japón, tres fusiones totales de núcleo en reactores 1, 2 y 3, nivel INES 7).

Algunos cálculos de probabilidades indican que el próximo caso de accidente nuclear catastrófico en el mundo pudiera producirse entre los siete y los diez próximos años o sea entre ahora y el 2023.

El estudio fue efectuado por investigadores de la Universidad de Mainz (Alemania) a partir de datos epidemiológicos que cubre el período 1980-2013. Entre los niños de menos de cinco años que han crecido en un radio inferior a los cinco kilómetros alrededor de uno de los 16 reactores alemanes, se registraron 37 casos de cáncer de la sangre, en lugar de las 17 que se esperaban al extrapolar el promedio nacional a esas zonas. Un incremento de 117%.

A mayor proximidad con una central, mayor es el riesgo de cáncer infantil, agrega el estudio, que precisa que ese riesgo permanece superior en un perímetro de 50 kilómetros.

Esos resultados llaman tanto más la atención por cuanto chocan con la mayoría de las investigaciones efectuadas, en varios países. "La mayoría de los estudios multi-sitios han concluido en una ausencia de aumento de la frecuencia de las leucemias en las cercanías de una instalación nuclear", destaca Dominique Laurier, experto en epidemiología de las radiaciones ionizantes en el Instituto de Radio-protección y de Seguridad Nuclear (IRSN) francés.

Sin embargo, una correlación estadística ha sido establecida para sitios nucleares específicos. En Inglaterra, hay una duplicación del riesgo de leucemia en los niños de los empleados de la empresa de re-tratamiento de deshechos nucleares de Sellafield.

En Francia, se ha observado una incidencia seis veces superior a la "norma", en niños de cinco a nueve años, en un radio de 10 kilómetros alrededor de la planta de re-tratamiento de La Hague (en las costas del canal de la Mancha).

Los portavoces de las centrales estudiadas dicen que la interpretación de esos resultados es polivalente porque "un vínculo estadístico no significa una relación de causa efecto". Se han intentado varias hipótesis en contrario, como la de una exposición por parte del padre a las radiaciones ionizantes, la cual ha quedado descartada por científicos oncológicos. La de la gran concentración de nuevas poblaciones alrededor de las grandes obras de construcción nucleares, que favorecen la transmisión de virus porque algunas leucemias son de origen infeccioso. Esa tesis en todo su contenido queda por demostrar pero es casi ridícula. Los epidemiólogos invocan también la "casualidad" de las estadísticas.

En forma general, señala Dominique Laurier, en la mayoría de los casos el origen de una leucemia es a menudo inexplicado: "De los cerca de 450 casos infantiles declarados cada año en Francia, muy pocas veces se conoce ni se ha intentado."

Un informe europeo de enero de 2008 muestra altos índices de leucemia infantil cerca de reactores alemanes entre 1980-2003. Según se cree es el estudio más amplio sobre el tema que arrojó 1592 casos de leucemia.

Este estudio relanzó en Europa el debate sobre el fin de la energía nuclear. Los Verdes y el partido de izquierda Die Linke, ambos en la oposición, han exigido un cierre permanente de las centrales. Las uniones demócrata cristianas CDU-CSU, favorables a una extensión de la duración de actividad de los reactores nucleares, han lanzado advertencias contra conclusiones demasiado rápidas. Igualmente, el ministro del medio ambiente, Sigmar Gabriel (SPD, socialdemócratas), se mostró prudente. Y anunció que iba a proceder a un análisis preciso de esos resultados. Según Gabriel, un aumento del número de casos de cáncer en niños no puede ser provocado por la radioactividad proveniente de una sola central. Pero Dominique Laurier responde que las leucemias " cercanas se han detectado en países de toda Europa por lo citar Estados Unidos.

En 2000, un anterior gobierno SPD-Verdes había decidido poner término a la actividad de las centrales de aquí al año 2021. A falta de haber podido encontrar un compromiso, CDU-CSU y SPD, que gobiernan juntas desde 2005, habían acordado durante negociaciones de coalición no tocar ese acuerdo.

El modelo de actuación política en la toma de decisiones aplicado por Angela Merkel al paro nuclear de Alemania se basó sobre todo en razones éticas. La presidenta impresionada por la información que le llegaba de Fukushima declaró en una entrevista al Periódico Alemán Die Zeit, el 12 de mayo de 2011, que tenía tomada la decisión del abandono nuclear de Alemania: “no esperaré a que un riesgo que yo juzgaba como teórico y aceptable sea una realidad “. Durante el mes de abril se reunió una Comisión Ética nomun documento destinado a asesorar el Gobierno y que fue decisorio para optar por la desnuclearización.

El cambio profundo de Alemania liderado por su presidenta es muy sencillo de entender: A partir de Fukushima el riesgo teórico y aceptable de un desastre por culpa de la energía nuclear deja de ser aceptable y se convierte en tan real que hay que impedir el riesgo. En cierto modo Angela Merkel reconoce que no es ético exponer a la población a un riesgo ante el que ni las empresas ni el Estado responden, es decir, el riesgo nuclear se convierte inaceptable.

 

Alemania cerraron temporalmente siete de las 17 centrales nucleares que tiene en funcionamiento, siguiendo a la canciller Angela Merkel.

Las centrales dejaron de funcionar al menos durante los tres meses de la moratoria anunciada  para la polémica ley que había aprobado el gobierno de Merkel en septiembre de 2010 y que prorrogaba hasta un máximo de 14 años la vida útil de las 17 plantas.

Las centrales que dejarán de operar son las más antiguas del país, construidas antes de 1980, precisó la líder democristiana tras mantener una reunión con los jefes de gobierno de los cinco estados federados en los que se ubican las plantas nucleares: Baviera y Baden-Wurttemberg, en el sur, Hesse y Baja Sajonia, en el oeste, y Schleswig-Holstein, en el norte.

Además de esas siete centrales, según el acuerdo alcanzado hoy, se mantendrá fuera de servicio la planta AKW Krümmel, en SchleswigHolstein, construida en 1983 y con varios problemas en los últimos años.

Así, Alemania, primera potencia económica europea, sólo producirá electricidad en nueve centrales nucleares.

Un metanálisis realizado por especialistas de una universidad de Nueva York han avalado que incluye datos españoles, concluye que los niños y adolescentes que habitan cerca de centrales nucleares tienen mayor tasa de leucemia. La falta de una explicación científica de Global Research a este hallazgo ha provocado un análisis de datos procedentes del Reino Unido, Canadá, Francia, Estados Unidos, Alemania, Japón y España, tomados de 136 centrales nucleares.

 – Los índices de mortalidad por leucemia entre niños norteamericanos que viven cerca de reactores nucleares, se elevó bruscamente en 2013 (contrariamente a lo que dice el gobierno de Obama) en las dos décadas pasadas según otro estudio reciente. El mayor aumento de mortalidad ocurrió cerca de los reactores nucleares más viejos, mientras que se observó una disminución en picado en núcleos de población cercanos a las plantas que desde 1.980 se cerraron definitivamente. El estudio fue publicado en una reciente edición del Diario Europeo del Cuidado de Cáncer.

El estudio pone al día un análisis llevado a cabo hacia finales de 1980 por el Instituto Nacional de Cáncer (NCI). Aquel análisis que se llevó a cabo por mandato del Senador Edward M. Kennedy, fue el único intento de funcionarios federales de examinar los índices de efecto de los reactores nucleares en EE.UU. Los republicanos siempre han apoyado las centrales nucleares.

Edward J. Markey, el miembro más antiguo del Comité de Energía y Comercio comentó: “Nada es más importante para las familias americanas que la salud de sus niños. Es necesario encontrar las causas siempre crecientes de la leucemia infantil y encontrar cómo esta enfermedad desgarradora puede  prevenirse, por lo tanto éste estudio merece una importante consideración.”

Se han presentado estudios del epidemiólogo Joseph Mangano, Director del Proyecto de Salud Pública contra la Radiación de la toxicóloga y Jannete Shermann del Instituto Ambiental de la Universidad de Michigan Occidental. Hicieron un detallado análisis de los muertes por leucemia en niños de 0-19 en los 67 condados donde cerca de 51 centrales nucleares funcionaron entre 1957-1981. (los mismos condados en el estudio de NCI), que impulsó el senador Kennedy.

Aproximadamente 25 millones de personas viven en estos 67 condados, y las 51 plantas no representan ni la mitad del total norteamericana.

Usando la estadística de mortalidad de los Centros norteamericanos para el Control de la Enfermedad y la Prevención, Morgano y Sherman encontraron que en el período 1985-2004 hubo un cambio a peor en la mortalidad por leucemia infantil comparado con los años más antiguos de operación de los reactores.

- Se certificó un aumento del 13.9%, en gente que vivía cerca de las reactores nucleares  que cerraron entre 1957-1970 (las plantas más viejas)

- Y, por el contrario, un aumento del 9.4% cerca de los reactores nucleares entre 1971-1981 (las plantas más recientes)

Si el mundo no deja de lado la energía nuclear y se suma a las energías renovables irá lentamente a un final programado

-Una disminución del 5.5% cerca de los reactores nucleares entre 1957-1981.

Releyendo estos datos la conclusión es que:

 -El incremento del 13.9% de leucemias cerca de las plantas nucleares más viejas demuestra un efecto potencial de mayor contaminación radiactiva de los reactores envejecidos, mientras que la disminución del 5.5% cerca de los reactores cerrados sugiere un eslabón entre menos contaminación e índices inferiores de leucemia. El gran número de muertes por leucemia infantil en el estudio, hace los resultados estadísticos significativos.

Al informe de Mangano-Sherman siguió un meta-análisis que también se publicó en el Diario Europeo de Cuidado de Cáncer por investigadores de la Universidad Médica de Carolina del Sur. Aquel informe repasó 17 artículos de diarios médicos desde 2007 sobre índices de leucemia infantil cerca de reactores, y encontró que todos mostraban índices muy elevados.

Los efectos cancerígenos de la radiación son más severos en infantes y niños. La leucemia es el tipo de cáncer de la niñez más estrechamente asociado con exposiciones a agentes tóxicos como la radiación, y el más frecuentemente estudiado por los científicos. En Estados Unidos, resumiendo, el índice de leucemia entre los  niños se ha elevado el 28.7% entre 1975-2004 según datos de CDC, sugiriendo que deberían ser garantizados por estudios más detallados.

 

Obama quedó muy impresionado con el desastre de Fukushima y no en vano porque la Casa Blanca había apostado por el incremento de la centrales al llegar él al poder

La grave crisis que protagoniza Japón en sus dañados reactores de Fukushima ha generado también dudas en EE.UU. sobre los planes de la Administración Bush para potenciar la construcción de centrales nucleares. Una alternativa de generación de energía sometida a una moratoria desde el accidente de Three Mile Island en 1979 pero que el actual ocupante de la Casa Blanca considera como parte de la solución para combatir el calentamiento global y satisfacer las necesidades de la mayor economía del mundo sin necesidad de importaciones. Ahora parece qu el “fracking” ocupa la atención de los técnicos en energía de la Casa Blanca

El precario consenso bipartidista a favor de aquel  anunciado "renacimiento nuclear" en EE.UU. Tras la ya lejana victoria de Obama se ha visto afectado por la experiencia de Japón, con llamamientos a no subvencionar y fomentar la construcción de hasta una veintena de nuevas centrales sin tener claras las ramificaciones del desastre de Fukushima. O por lo menos conseguir que las nuevas licencias nucleares vengan acompañadas de requisitos más estrictos en materia de seguridad y protección civil, que suele terminar en palabrería. La consecuencia de todo esto y la opinión pública generalizada y antinuclearista, obligó al  Presidente Barack Obama  a ordenar un "chequeo completo" de la seguridad nuclear en Estados Unidos, a partir del desastre nuclear ocurrido en Japón luego del terremoto de 2011. "Cuando vemos una crisis como la de Japón, tenemos la responsabilidad de aprender de ella y sacar lecciones para garantizar la seguridad de nuestro pueblo", afirmó

La Comisión Reguladora de la Energía Nuclear (NRC) será la encargada de revisar las condiciones en que se encuentran las 104 plantas nucleares que existen en el país  con 400 reactores en funcionamiento y confirmar que pueden resistir desastres naturales como terremotos o tsunamis. El Mandatario dijo además que no esperaba que un nivel peligroso de radioactividad alcance en los próximos días a Estados Unidos. "Quiero ser claro: no esperamos que niveles peligrosos de radiación lleguen a Estados Unidos, sea en la costa oeste, en Hawai, Alaska o los territorios norteamericanos del Pacífico", afirmó en un escueto discurso en la Casa Blanca. Funcionarios norteamericanos del sector nuclear ya habían señalado previamente que no temen por los niveles de radiación. "No hemos que haya que preocuparse por niveles de radiación que pudieran ser dañinos aquí en Estados Unidos o en territorios norteamericanos", dijo Greg Jaczko, director de la Comisión de Regulación Nuclear de EE.UU.

Ante este debate, que también incluye dudas sobre el actual sistema de regulación de Estados Unidos en materia de energía nuclear, la Casa Blanca ha reiterado a través de sus portavoces la necesidad de múltiples alternativas de generación de energía, incluidas más centrales nucleares. Según la Administración Obama "estamos comprometidos a aprender de lo que está ocurriendo en Japón y asegurarnos que la energía nuclear es producida de forma segura y responsable en Estados Unidos".

Al día siguiente del desastre de Fukushima, el Gobierno de Japón anunció que antes de 2040 cerrará todas las centrales nucleares. El Ejecutivo apuesta por la búsqueda de energías renovables, un campo en el que las industrias españolas están a la cabeza, tanto en aprovechamiento eólico como solar: Japón dejaba de ser atómico.

TEPCO tuvo que admitir que el accidente probablemente lanzó más material radiactivo en el medio ambiente que Chernobyl, por lo que es el peor accidente nuclear de la historia. Pero tal cosa duró menos de 24 horas, pues el lobby nuclear del Japón reaccionó con prontitud y se habló en seguida sólo de “seguridad”.

Un asesor japonés de residuos nucleares informó al gobierno que alrededor de 966 kilómetros cuadrados cerca de la estación de energía – un área de aproximadamente 17 veces el tamaño de Manhattan – será probablemente inhabitable. Estas evaluaciones no han aparecido en general sino en páginas interiores en la prensa del país.

En vista del riesgo de radiactividad, Estados Unidos ya comenzó a sacar pronto a sus ciudadanos de Japón y están previstos más vuelos de evacuación, hasta no dejar en el archipiélago sino lo imprescindible. En tanto, el Pentágono envió un equipo de especialistas en temas nucleares que visitaron la planta de Fukushima

En los EE.UU., la médica MD Janette Sherman y el epidemiólogo Joseph Mangano publicaron un ensayo arrojando luz sobre un aumento del 35% de la mortalidad infantil en las ciudades del noroeste del archipiélago tras la crisis de Fukushima, fue el resultado de la lluvia radiactiva de la central nuclear siniestrada.

Las ocho ciudades incluidas en el informe a las que afectaría en EE.UU. un accidente como Fukushima son las de San José, Berkeley, San Francisco, Sacramento, Santa Cruz, Portland, Seattle, y Boise, y según el informe el tiempo incluye las diez semanas inmediatamente posteriores al desastre.

“Hay y debe haber preocupación porque los jóvenes estén expuestos, y el gobierno japonés va a dar los datos de radiación que sufrieron los niños”, dijo el Dr. MV Ramana,   físico del Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton que se especializa en temas de seguridad de energía nuclear.

El Dr. Ramana cree que la amenaza de la radiación primaria sigue siendo sobre todo para los residentes que viven dentro de los 50 kilómetros de la planta, pero agregó:. “Habrá áreas fuera de la zona obligatoria de 20 kilómetros de evacuación que declaró el gobierno japonés, donde la radiación será más alta lo que significa que afectará también a esas zonas de evacuación"

Gundersen señala que la radiación es mucho más alta de la señalada.

“La cantidad de radiación liberada fue mucho mayor, aunque las noticias de los medios oficiales nipones no hablaran realmente de esto”, dijo. “Los nuevos cálculos muestran que en la primera semana del accidente, se lanzaron 2, 3 veces más radiación que la esos medios oficiales  publicaron en los primeros 80 días.”

De acuerdo con Gundersen, los reactores expuestos y núcleos de combustible continúan liberando micrones de cesio, estroncio, y los isótopos del plutonio. Estos se conocen como “partículas calientes”.

“Estamos descubriendo partículas calientes en todas partes en Japón, incluso en Tokio”, dijo. “Los científicos están encontrando estas en todas partes. Estas partículas calientes han seguido bajando y se depositan en altas concentraciones. Mucha gente las recoge en los filtros de aire del motor del auto.”

Los filtros de aire radiactivos en los automóviles en la prefectura de Fukushima y Tokio son comunes, y dice Gundersen que sus fuentes encuentran los filtros de aire radiactivo también en el área de Seattle de los EE.UU. Y esas partículas calientes en ellos finalmente pueden producir cáncer.

“Estos se atascan en los pulmones o el tracto gastrointestinal, y son un irritante constante”, explicó, “” Un cigarrillo no te lleva, pero con el tiempo lo hace. Estas [las partículas calientes] pueden causar cáncer, pero no pueden medirse con un contador Geiger. Es evidente que la gente en la prefectura de Fukushima ha inhalado una gran cantidad de estas partículas. Es evidente que la parte superior de la Costa Oeste de los EE.UU. tiene mucha gente afectada. Esa área fue golpeada bastante fuerte en abril “.

En el mundo Estados Unidos es el líder de las centrales nucleares en funcionamiento con 104 y 400 reactores, le sigue Francia, Japón, Rusia, Corea, India y Canada, China, Ucrania y el Reino Unido. Los tres primeros tienen la mitad de la cifra de EE.UU. Y los demás no exceden los 50. En total son 30 los países con centrales atómicas algunos de 4-5, España tiene 8

Un accidente grave en Garoña podría afectar la salud de los habitantes de el Eje del Ebro

La Central Nuclear de Garoña empezó a funcionar en 1971 y nunca ha tenido permiso para funcionar 40 años. En 2009 solicitó un nuevo permiso de explotación provisional para funcionar otros 10 años más, nuevamente prorrogables, pero el Gobierno Zapatero acordó darle un último permiso de 4 años, decretando el cese definitivo de la su explotación el 9 de julio de 2013. A primeros de enero de 2012 el Consejo de Ministros solicitó un informe al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la continuidad del funcionamiento de la planta. El Gobierno español estableció la no prolongación del funcionamiento de la Central Nuclear de Garoña más allá de 2013. Pero voces discordantes la mantienen.

La Central Nuclear de Garoña es gemela de una de las tres que sufrieron la fusión del núcleo en Fukushima, está situada en cabecera del Río Ebro, unos 50 km en línea recta aguas abajo del embalse de el Ebro (que le proporciona caudal de agua de unos 700 hectómetros cúbicos al año por refrigeración). La central está situada encima de Miranda de Ebro (Burgos), a una distancia en línea de recta de unos 25 km, y a unos 50 km de Gasteiz-Vitoria.

Miranda de Ebro con unos 40.000 habitantes, y Vitoria con unos 160.000 habitantes, serían las áreas urbanas más inmediato expuestas a un accidente nuclear. Desde del Embalse de Ulibarri (Vitoria) se trasvasa el agua de la Cuenca de Ebro para el abastecimiento del Gran Bilbao. Vizcaya, con más de un millón de habitantes, está a poco más de 100 km en línea recta al norte de la Central Nuclear de Garoña.

Un accidente grave en Garoña, por la pérdida de refrigerante (punto débil y no muy bien atendido de la central), como el que se produjo en tres de los seis reactores de Fukushima, podría ocurrir a raíz de una explosión de hidrógeno (como también sucedió en la central de Three Mile Island). La reacción del zircaloy, aleación que rodea las vainas del combustible, con el vapor de agua produciría óxido de circonio e hidrógeno, que en contacto con el oxígeno provocaría la deflagración y en consecuencia la fusión del núcleo (el temible “Meltdown”). La catástrofe sería inevitable (la documentación sobre el circonio se puede encontrar en el capítulo “Zirconium connection” del ensayo de Santiago Vilanova “Fukushima, el declive nuclear”). Las radiaciones en la atmósfera, depositándose sobre el suelo, afectan la salud de las poblaciones y territorios más cercanos. Los radionucleidos que afecten al agua del Ebro pueden tener no sólo efecto sobre la salud, sino sobre la economía del Eje del Ebro.

 


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