Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Villaerre escriba una noticia?

Larga la espera para tan pocos momentos

25/04/2010 13:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Estamos tan absortos en nuestro papel de adultos, que a veces olvidamos lo realmente importante que somos en la vida de nuestros hijos

¡Era sábado! Sabía que era sábado.

Esperaba ansioso este día, era el más importante de la semana, al menos para mí. Miré por la ventana y no me importó que el día hubiese amanecido nublado.

Me vestí deprisa, mi ropa ya estaba desde temprano dispuesta a los pies de mi cama, me puse mis bototos, tomé la chaqueta de la silla y salí corriendo al jardín de la entrada.

Me senté por varios minutos a esperar…me sonreí sólo con imaginar lo que haríamos ese día… le contaría lo sucedido en la semana.

Le mostraría la cicatriz en la mano que me dejó el martes, Pecoso, el perro de mi vecina, cuando intenté sacarle del hocico mi calcetín favorito, el muy travieso había cruzado la cerca y lo había robado del canasto de la ropa seca, que mi mamá dejó olvidada en el patio.

Le contaría del sangrado de nariz de Felipe en la escuela…por meterse con Javier…

Le contaría del siete que saqué en historia, pero no del cuatro en matemáticas, sólo le contaría mis cosas buenas de la semana...me gustaba sentir sus manos en mi cabeza en señal de aprobación...

Ese día le pediría que fuéramos al parque después de comer, siempre me llevaba al cine, al patinaje y terminábamos en la heladería, pero ese día, quería estar con él en el parque como cuando era más pequeño…se pasaba el día mirándome jugar…Sí, había decidido que ese sábado quería ir al parque con mi papá.

Estaba tan absorto en mis pensamiento que no lo sentí llegar me tomó de la cintura me alzó en sus brazos y entonces…

Estaba tan absorto en mis pensamiento que no lo sentí llegar me tomó de la cintura me alzó en sus brazos y entonces…fui feliz.

Le conté lo que quería hacer y en tres tiempos ya estábamos camino al parque de mi niñez. Hablábamos de fútbol, películas, música mientras caminábamos, era grandioso, yo tomé y apreté su mano para no dejarlo escapar. Le conté lo de Pecoso, le conté lo de Felipe y se sintió orgulloso de mis logros de esa semana, Ese día sólo era para mí.

Cuando llegamos al parque todo seguía igual tampoco mi niñez no había sido hace mucho tiempo, sólo cuatro años atrás, pero me sentía ya mayor con 7 años, era el "hombre de la casa", decía mi mamá.

Jugamos a la pelota, corrimos al que te pillo, rodamos por la arena, nos tiramos en el

pasto y apenas había comenzado la diversión...

Un sonido que odié…lo miré, con los ojos le supliqué que no contestara, pero, no vio mi desesperanza, me dio la espalda, lo miré…lo observé…y pensé "larga la espera para tan pocos momentos"… y me llevó a casa.


Sobre esta noticia

Autor:
Villaerre (2 noticias)
Visitas:
489
Tipo:
Suceso
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.