Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ordos escriba una noticia?

Josep Borrell y la Alquimia de los masones

24/10/2017 09:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La presencia de Josep Borrell en el acto de desagravio franquista contra los catalanes, patrocinado por la derecha y la extrema derecha española, el 8 de Octubre en la Plaza de Cataluña de Barcelona es una marca indeleble para la historia

Josep Borrell, aparecía semanas antes de la concentración presentando el libro Escucha Cataluña, escucha España del que es coautor en compañías tan significativas como la de Josep Piqué conocido ministro de José María Aznar y cliente de las puertas giratorias,  Francesc de Carreras, conocido por su deriva ideológica permanente y su vinculación con Ciudadanos y Juan José López Burniol, chico para todo, consejero delegado (del IBEX) entre otras de Caixa Bank y Abertis, la empresa que se lucra de la explotación de las obras públicas españolas.

La deriva ideológica y política de Josep Borrell nace de la necesidad de salvarse el pellejo por segunda vez, cuando estaba a punto de ser procesado por el asunto Abengoa, la primera vez fue el escándalo de sus hombres de confianza.

Por aquel entonces un cínico Editorial de El País decía: El escándalo Huguet-Aguiar, vinculado a un personaje tan nefasto para la vida española como Javier de la Rosa, ha afectado a Borrell en órganos vitales. Por una parte, le golpea en su estandarte de político libre de toda sospecha: que sus dos Savonarolas de confianza hayan resultado como mínimo sendos defraudadores a gran escala proyecta una imagen sobre Borrell insoportable para su propia estima. Por otra, le trabaja su punto flaco: el de su discutible perspicacia para seleccionar a sus colaboradores. La combinación de ambos golpes dejaba a Borrell a la intemperie: a merced de un PP cuya única defensa frente al desenmascaramiento de espabilados tipo Piqué o Arias-Salgado ha sido exclamar: ¡Pues mira que tú!

Efectivamente no sabe escoger a sus compañías, pero su dimisión entonces como Secretario General del PSOE fue recompensada con la presidencia del Parlamento Europeo y otras mejoras sustanciales en lo pecuniario.

Tras el tumulto marrullero de Susana Díez, aparece como el mediador necesario, y es contestado desde el gobierno del Partido Popular con una amenaza de sentarle en el banquillo de los acusados y esta vez en serio por el escándalo Abengoa.

Las puertas giratorias sirven para eliminar los enemigos de clase

Publica el libro Los idus de octubre. Reflexiones sobre la crisis de la socialdemocracia y el futuro del PSOE, en una clara alusión al asesinato de Julio Cesar, en el cual establece las líneas maestras de lo que debe ser el modelo de partido adaptado a los tiempos.

A cambio sitúa a Cristina Narbona en la presidencia del PSOE y él obtiene el perdón de los pecados de la mano de la ya todopoderosa magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela quien lo excluye de la lista de procesados con el peregrino argumento de que no estaba presente el día que se tomó la decisión, cuando la verdad es que votó igual que todos los consejeros procesados, por delegación (en Antonio Fornieles).

Pero Borrell, no sólo no se amilana, sino que acude el domingo 8 de Octubre de la mano de los más famosos derechistas del Estado español a la Plaza de Cataluña donde dirige una arenga victoriosa digna del Cid Campeador sobre los pueblos levantiscos del Mediterráneo, haciendo honor de ser un buen vasallo de su Gran Señor.

Borrell lejos de defender la caída del gobierno más corrupto de la historia de España y su monarquía, acompaña a sus beneficiarios hasta el patíbulo para exigir la cabeza de los sediciosos que pretenden la caída de la corona y la proclamación de la República, como hiciera la burguesía francesa, saliendo a las calles de París.

En un Estado corrupto hasta la médula, poco cabe esperar de sus clases dirigentes, más cuando esas clases dirigentes se unen contra el pueblo al que explotan y engañan.

Algo recuerda a un tal Robespierre llamado “el incorruptible”  

@ordosgonzalo

 

 

gonzalo   alvarez-lago   garcia-teixeiro


Sobre esta noticia

Autor:
Ordos (1310 noticias)
Visitas:
10598
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.