Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Aicrag escriba una noticia?

Izquierda, derecha, centro: socialismo o capitalismo

26/05/2019 13:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Para hacer dinero, el capitalismo necesita del trabajo, de producir cosas que otras personas desean, pero esto a su vez genera riqueza y pobreza

Se suele asumir que el capitalismo es justicia. Pero, ¿está justificada esta presunción? Por el contrario, el socialismo es un ideal utópico que pretende resolver todos los problemas de la humanidad, como la pobreza y la desigualdad. No obstante, la teoría y la práctica aquí tienden a entrar en conflicto.

Karl Marx, argumentó sobre los beneficios para la sociedad de un sistema socialista, “Si hemos elegido la posición en la vida en la cual podemos hacer gran parte del trabajo para la humanidad, ninguna carga nos puede derribar, porque estos son los sacrificios por el bien de todos; entonces experimentaremos no una alegría insignificante, limitada y egoísta, sino que nuestra felicidad pertenecerá a millones, nuestras acciones vivirán silenciosamente pero estarán en función perpetua, y sobre nuestras cenizas se derramarán lágrimas calientes de personas nobles”.

Está claro que cuando menos, son sentimientos nobles, aunque quizás muy complejos de llevar a la práctica. La propiedad privada es la piedra angular del capitalismo, el capital es siempre algo que pertenece a una serie de personas concretas, y no a todo el mundo. Este sistema económico y productivo presta mucha atención a la defensa de la propiedad privada. En cambio, el socialismo asume que la propiedad privada no tiene razón de ser. Evidentemente, esto en la vida real es muy difícil de defender, a nadie le gusta sacrificarse y poner todo su esfuerzo en beneficio de toda la comunidad. Sin embargo, una transformación del capitalismo a través de la creación de una sociedad democrática socialista basada en la compasión, la empatía, y el respeto, no sería tan disparatado. Porque, sólo se trataría de hacer garante al Estado de los derechos y del bienestar de la sociedad.

Si juntamos lo mejor del capitalismo y lo mejor del socialismo en un único sistema, ¿qué sucedería? Cada uno tiene sus defectos y sus virtudes, entonces, ¿por qué no desechar lo inútil y quedarse con lo práctico? La idea es sugerente, hablamos de una sociedad idílica sobre el papel. Pero, ¿qué impide su realización? ¿Por qué seguimos distinguiendo entre capitalismo y socialismo? Tal vez porque eso sería centrismo y, en política estar en el centro resulta complicado.

El socialismo no es una totalidad orgánica, y el capitalismo no es una suma de aspectos negativos y positivos

El socialismo no es una totalidad orgánica, y el capitalismo no es una suma de aspectos negativos y positivos, es un sistema, que en algún momento fue revolucionario, pero hoy ya no lo es. Los que generan riqueza para unos pocos, producen pobreza para las mayorías. Hay versiones muy malas, como el neoliberalismo o el fascismo, y cada vez el capitalismo es más salvaje.

Pero volviendo a la teoría del centrismo político, ¿existe en verdad un verdadero centro? ¿Sobre qué bases se podría establecer? Existe una izquierda y una derecha, pero esa izquierda, cuya matriz ideológica es la socialdemocracia, que en sus orígenes era marxista y pretendía reformar el capitalismo hasta hacerlo gradualmente desaparecer, hoy es funcional al sistema, y cuya notable diferencia de los partidos conservadores está establecida en sus políticas sociales y en su comprensión sin prejuicios de la diversidad. Partiendo de aquí, la formulación del centro sólofunciona como un recurso electoralista. Miremos esto desde nuestra propia experiencia, estamos cansados de ver cómo los partidos de derecha y de izquierda se alternen y lo que es peor, que apliquen políticas muy similares. ¿Qué pasa entonces? Pues que el sistema construye una falsa tercera vía. El centro. Un espacio neutro entre los dos sistemas.

En la tradición española toda esa trama conceptual ideológico-política otorga cierta espesura a los debates y un fracaso legislativo. Dicho esto, toda esa palabrería de experimentar sobre un híbrido de capitalismo con socialismo, de quedarse en un plano discursivo ambiguo, pero en la práctica mercantilista, evidencia nada más que un cierto nivel de cobardía, cierta incapacidad para liderar un proyecto reformador y avanzado. Propio únicamente de aquellos políticos oscuros e inciertos que creen en un proyecto opuesto al desarrollo, y que no tienen ni la talla política ni la valentía suficiente para enarbolar abiertamente una postura atrevida y marcada, sin ambivalencias ni discursos ocultos y falseados.

Muchas veces el daño más grande que la indeterminación puede causar es el deterioro del Estado de Derecho y Bienestar Social, y la desafección de los ciudadanos que lo padecen, al margen de permitir la prevalencia de la corrupción. Pero, ¿cómo hacer que la sociedad sea menos corrupta y más respetuosa de la ley? Con la prosperidad y la eliminación de barreras al intercambio entre personas libres. ¿Esto se consigue desde la anfibología o doble sentido? Nunca. Porque no se puede contentar a todos. De ahí la importancia del posicionamiento verdadero.


Sobre esta noticia

Autor:
Aicrag (246 noticias)
Visitas:
3768
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Personaje

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.