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Investidura fallida

26/07/2019 10:35 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Al final no pudo ser: Pedro Sánchez no ha conseguido urdir las suficientes complicidades como para ser investido presidente del Gobierno, aunque se pudo ver, no en Unidas Podemos, la voluntad en varias formaciones políticas de lograrlo

Pedro Sánchez no ha podido, ni en segunda convocatoria, ser elegido presidente del Gobierno por la sesión plenaria de diputados y senadores.

Debido a ello, se ha iniciado la cuenta atrás para la convocatoria de nuevas elecciones, teniendo en cuenta que eso no es óbice para que, antes de llegar al fatídico día, se pueda llegar a un acuerdo de gobierno de coalición con Unidas Podemos.

Será el 23 de septiembre cuando se tengan que convocar, en caso de que no fructifique ningún acuerdo para la investidura de Pedro Sánchez, unas nuevas elecciones generales, que serían las terceras en un periodo de solo dos años.

Un resultado palmario

A pesar de que de que eran legión los analistas políticos que daban por segura la investidura de Sánchez, con un grueso de apoyos de los partidos de la oposición, especialmente de los diputados de Unidas Podemos.

El resultado de la votación ha dado a Pedro Sánchez un total de 124 votos, los contrarios a su investidura han sido 155 y ha habido 67 abstenciones que han provenido de aquellos partidos en los cuales el PSOE cifraba los votos para lograr la investidura.

En la Cámara ha habido un clamor, protagonizado por los grupos políticos que se han abstenido, para que Pedro Sánchez invierta este mes antes de la obligatoria convocatoria de nuevas elecciones, para muñir un acuerdo de gobierno.

Duelo de artillería, además de grueso calibre

 

Las dos jornadas de sesión plenaria han sido de todo menos pacíficas: se ha vertido mucha hiel a cargo de los líderes de los partidos políticos que tiene representación parlamentaria.

Especialmente cruento ha sido el duelo dialéctico que han protagonizado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias Turrión, paradójicamente los más interesados que sus formaciones políticas que debiera de haber «tendido puentes» de cara a un posible acuerdo de gobierno.

El habitualmente exaltado Gabriel Rufián, templado por mor de sus nuevos cometidos como portavoz de ERC en la Carrera de San Jerónimo, se ha lamentado de lo que no ha dudado en calificar como una nueva derrota de la izquierda.

Adriana Lastra, la portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, no ha dudado en acusar al líder de Podemos de querer instituir un gobierno paralelo, con sus ministros, al de Pedro Sánchez.

Sin moverse un ápice

Ha sido la postura de Partido Popular y de Ciudadanos, llegando el líder del PP, Pablo Casado, a informar desde la tribuna, que la formación política que lidera no apoyaría la investidura por una cuestión de principios.

El devaluado líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha persistido en seguir acusando a Sánchez y a los líderes de las formaciones políticas que se han abstenido, de «banda», y ha renovado el «cordón sanitario» que ha tejido alrededor del PSOE.

Argumentos en contra de «asaltar los cielos»

El presidente del Gobierno en Funciones, desde la tribuna, ha desglosado las razones por las cuales no admitía una presencia de Unidas Podemos hipertrofiada en su ejecutivo.

La principal razón, de aquellos que prometieron «tomar los cielos por asalto» es la bisoñez de una formación política que, aunque tiene representación municipal y autonómica, nunca ha «ocupado» La Moncloa.

Por si eso no fuera poco, Unidas Podemos exigía que sus ministrables entrasen en ministerio que se conocen en la jerga política como de «Estado», caso de los de Hacienda, Trabajo o Vivienda.

Pedro Sánchez también ha revelado que lo que él pretendía como un acuerdo de gobierno basado en el programa, finalmente se estaba convirtiendo en un cambalache en lo cual lo que se buscaba era ocupar el máximo número de «poltronas».

La oferta de Sánchez

A medida que se iba «cargando» el ambiente, los dos líderes de Unidas Podemos y PSOE, han decidió «enseñar sus vergüenzas», desvelando buena parte del proceso negociador que han desarrollado.

Desde ERC, su portavoz Gabriel Rufián no ha dudado en decir, que, de la intransigencia de Sánchez e Iglesias, van a ser víctimas todos los españoles

Desde la tribuna de oradores, Pedro Sánchez, ha reprochado a Pablo Iglesias Turrión, que pretendía, con solo el 25% de los escaños de la Carrera de San Jerónimo, controlar el 50% del gasto, una oferta que el PSOE solo pudo rechazar.

Dado el tinte eminentemente social que la formación morada dio a la campaña electoral, desde las filas socialistas se ofreció a Unidas Podemos una vicepresidencia de carácter social y los ministerios de Sanidad y Consumo, Vivienda e Igualdad.

A los que se cerró en banda Sánchez es a que el ministro de Hacienda fuese un miembro de Podemos o de su órbita, fundamentando la decisión en que la formación morada nunca ha gestionado el presupuesto del Estado.

Una cesión de Unidas Podemos, en el último momento

Y así iba avanzando la ceremonia de lo que hoy podemos calificar como no investidura, cuando Pablo Iglesias Turrión se «descolgó» con una oferta de último momento: renunciar al ministerio de Trabajo si Pedro Sánchez les permitía tomar el control de las políticas activas de empleo.

Nadie, salvo el propio Iglesias sabrá si la oferta que hizo fue sincera o simplemente un golpe de efecto, a sabiendas que dichas políticas están transferidas a las comunidades autónomas.

Adriana Lastra, en su última intervención en la tribuna de oradores, se preguntó cómo el líder «podemita» había podido realizar tamaña exigencia cuando, lo reiteró una vez más, las políticas activas de empleo se encuentran transferidas a las comunidades autónomas.

Hubiese sido necesario más tiempo

 

En la oferta «in extremis», Iglesias Turrión llego a decir que la idea transaccionar el ministerio de Trabajo a cambio de hacerse con el control de las políticas activas de empleo, había sido de un conspicuo socialista, aunque no iba a revelar el nombre.

Ese último golpe de efecto seguramente es producto de la precipitación con la que se ha llevado a cabo la negociación, teniendo en cuenta que ha sido de tipo exprés y se han concretado las posturas en solo tres días.

Lo paradójico es que las formaciones políticas han contado con un plazo de 80 días para poder haber negociado con tranquilidad, pero han esperado a que el tiempo casi se agotaba para intentar llegar a un acuerdo.

A pesar de ello, hemos podido ver una versión «domesticada» de más combativo Iglesias, ya que durante la sesión de investidura se ha presentado como un líder «centrado», lejos del radicalismo de otras épocas y mostrándose fiel a la Constitución e inclusive partidario de apaciguar el «problema» catalán.

El resto de las fuerzas políticas les afean la conducta

Salvo las tres derechas – PP, Ciudadanos y VOX – el resto del «arco parlamentario» no ha podido sino censurar la actitud del líder de Unidas Podemos y del PSOE.

Desde ERC, su portavoz Gabriel Rufián no ha dudado en decir, que, de la intransigencia de Sánchez e Iglesias, van a ser víctimas todos los españoles.

El portavoz de la formación que sigue liderando Oriol Junqueras, regaló a los dos líderes políticos un libro de cuentos que ha escrito el político preso, cuentos que ha dedicado a sus hijos, a los cuales por su situación procesal no puede ver.

Ciudadanos y PP en su línea

Tanto Albert Rivera como Pablo Casado no han variado un ápice de sus posiciones monolíticas, esto es, una negativa total a colaborar, aunque sea por su abstención, en la investidura del líder del PSOE.

Ambos líderes políticos, en pugna por ver quién se convierte en el adalid de las derechas, no han ahorrado críticas, y hasta exabruptos, a la pretensión de Pedro Sánchez de ser investido como presidente.

Los epítetos más «gruesos» contra el líder socialista y sus aliados en la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa, fueron que el líder catalán no dudó en calificar como «banda» a Sánchez y a sus aliados políticos.

El próximo capítulo de esta investidura fallida la viviremos ya en septiembre, cuando Sánchez vuelva a intentar formar gobierno y es posible que puedan avanzar las negociaciones entre los socialistas y los seguidores de Pablo Iglesias Turrión.

Pedro Sánchez no ha podido, ni en segunda convocatoria, ser elegido presidente del Gobierno por la sesión plenaria de diputados y senadores

Fuente - EL PAÍS / Oriol Junqueras en Wikipedia


Sobre esta noticia

Autor:
Gonzalo Sánchez Del Pozo (197 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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