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Un hombre llamado Cristo

21/05/2014 04:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La mayor personalidad de los últimos dosmil años es Cristo, cuya doctrina de amor y comprensión al prójimo sigue vigente contradictoriamente con el clima de guerra que vive actualmente el medio oriente

Por Fernando Ramírez López  

Para la inmortalidad de los que en Cristo esperan, nuevos cielos y nueva tierra

“…Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? dura cosa te es dar coces contra el agüijón. Yo entonces dije ¿quién eres Señor? y el Señor dijo: yo soy Jesús, a quien tu persigues”.

Hechos 26:14-15. Reina-Valera 1995

Una de las personalidades que mayor influencia ha tenido en el mundo, desde hace más de dosmil años es Jesús llamado El Cristo. Mucho se ha hablado sobre si existió o no existió, hoy expreso que existe en la visión multipolar que tiene sobre la vida del ser humano en la tierra. Y más allá.

Judío de nacimiento, trastoca la visión israelita del Mesías y enfrenta al poder de la Roma Imperial, mismo que a su muerte Constantino convierte en religión. Cristo no es cristiano, es un hombre de fe infinita, en sí mismo y en el ser humano, pero yo si soy cristiano y me he forjado como el acero, de acuerdo a su santa voluntad.

Es después de su martirio que se le otorga la denominación Cristo Jesús y así se expresa en Romanos 6:3 ¿o no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Y en Hechos 11:26 se expresa: Se congregaron ahí todo un año con la iglesia y enseñaron a mucha gente. A los discípulos se les llamo cristianos por primera vez en Antioquía. Es decir, no existe en la historia de la humanidad un hombre, que haya sido capaz de dolerse tanto por la vida de los hombres hasta llegar al sacrificio de su propia existencia. Y así se atestigua en Juan 13:34 “un mandamiento nuevo os doy. Que os améis unos a otros; como yo os he amado que también os améis unos a otros”. No, no es la cartilla moral de Alfonso Reyes, ni siquiera abona para sí la escritura de su pensamiento, que al hablar él en idioma arameo, los cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan se escribieron por comunidades al menos un siglo después de su predicación en la tierra.

Conmociona, porque une en su mensaje la fe, la esperanza y el amor; en una época donde su mensaje es un hálito que refresca la desastrosa condición en que la humanidad vive su actualidad. Poco importa si a su corriente de pensamiento se le denomina religión, filosofía o normas de conducta para la vida. Todavía aún más poco importa si la acepción es católica, bautista, metodista o cualquier óptica bajo la cual se vea. Es el hombre que en sí, refiere ante Poncio Pilato según Mateo 27:11 “Jesús, pues, estaba de pie delante del gobernador; y éste le preguntó diciendo: ¿eres tú el Rey de los Judíos? Jesús le dijo: tú lo dices”.

Una de las situaciones más interesantes de su historia es que siendo judío y su lengua el arameo trasciende el tiempo y siguen vigentes sus principios morales

Es la capacidad verbal para enfrentar al poder romano, ese es el mensaje para la civilización actual, la capacidad que como individuo tiene para enfrentar al poder cuando observa que este actúa equivocadamente; así lo hizo Gandhi, Martin Luther King, Mandela y Ernesto Guevara El Che,   entre otros.

No, no se trata de divulgar una doctrina sino de encontrar el ejemplo de fortaleza que permanentemente más que anunciar, vive con todas sus consecuencias y lo asienta en Mateo 26:39 “yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro y diciendo: Padre mío, si es posible pase de mi esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”.

Es el hombre nuevo, despojado de los bienes materiales, para manifestar un mundo espiritual diferente a los bienes que le concede valor la sociedad actual, por lo cual en la ´parábola del joven rico, en Mateo 19:16, 17, 21 y 22 reseña: entonces se acercó uno y le dijo: Maestro bueno ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno: Dios. Pero si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos… Jesús le dijo: si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven sígueme. Al oír el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Se dice y se proclama que las religiones son el opio del pueblo, cierto si lo son, pero Cristo no es una religión, es el hombre viviendo y muriendo permanentemente por el hombre. Sus propiedades, un sencillo sayal, sus seguidores, pecadores, prostitutas, ladrones e individuos que se la juegan por el cambio. ¿Hoy cuántos estamos dispuestos a jugárnosla por el cambio? La respuesta es personal, sobre todo porque estas palabras aunque lo parezcan, no son un mensaje para convencer y atraer adeptos. Es un poema para la vida, para ser distintos, al menos así lo veo. No me refiero a los lujosos vestuarios de los que argumentan ser sus representantes en la tierra, ni a los desviados sexuales que al no entender el celibato caen en la pederastia. Me refiero a mi país, a mi época, a mi mundo, a un destino diferente porque deja Cristo una promesa que es para mí trascendente y que se refleja en Mateo 25:31-36 “cuando el hijo del hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidos delante de Él todas las naciones; entonces apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el rey dirá a los de su derecha, venid benditos de mi padre, heredad el reino preparado para nosotros desde la fundación del mundo, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber; fui forastero y me recogiste; estuve desnudo y me vestisteis y enfermo y me visitasteis, en la cárcel y fuiste a verme” y Lucas refiere su mortalidad infinita, que ha vivido, vive en sus hechos de hombre de carne y hueso, no en la figura de yeso colgada en el templo, Él es un revolucionario que se da a sí mismo, y finalmente en el capítulo de Lucas 23:44, 45 y 46 se dice: cuando era como la hora sexta hubo tinieblas sobre la tierra hasta la hora novena. El sol se oscureció y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo hecho esto, expiró.

Todo estaba cumplido, cuántos a esta hora hemos cumplido, todos tenemos la palabra y de acuerdo a nuestra forma de pensar si lo consideramos necesario, debemos actuar para construir el cambio.

Email: Licfernandora@hotmail.com

Cristo tiene una breve vida de 33 años, su ejemplo es restaurado y escrito en griego cuando menos cien años después de su muerte

Celular: 871 163 3813


Sobre esta noticia

Autor:
Fernando Ramírez López (53 noticias)
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Tipo:
Opinión
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