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El Escenario Pre-Eleccionario En Chile

03/11/2009 21:19 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Desde el punto de vista del ciudadano común

Poco es lo que sabemos de nuestros candidatos presidenciales. En Chile faltan apenas poco más de 30 días para las elecciones y no tenemos una noción clara de quienes son aquellos personajes que intentan gobernarnos.

En el caso de la Concertación (coalición de Gobierno) estamos frente a un escenario absolutamente dividido. Hace unos meses se bajó de la carrera José Antonio Gómez, presidente del PRSD, para que Eduardo Frei pudiera postular por segunda vez al máximo sillón del país. Entonces todo parecía ir sobre aguas calmas para los partidos oficialistas, y sin embargo sucedió lo que nadie esperaba.

Un díscolo, como se le llamó en primera instancia desde las propias filas del régimen imperante, decidió candidatearse por su cuenta. Se trataba de un joven cineasta casado con la conductora de TV Karen Dogenwailer, quien después de renegar contra su país y contra la "clase de juventud" que tenemos, ahora arremetía como el salvador de los mismos jóvenes pregonando su amor por la patria y sus ciudadanos. En un principio no se le dio mucha importancia a su incursión por la carrera presidencial. Sin embargo hoy, apenas un mes antes de las elecciones, ya está mano a mano con Eduardo Frei y algunas encuestas lo sostienen como el candidato que pasará a la segunda vuelta en la lucha contra Sebastián Piñera de la Alianza para ocupar el trono presidencial.

Está también Jorge Arrate, candidato del Juntos Podemos (parte de la Concertación). Este veterano político está dispuesto a llevarse algunos votos a su casa, los que luego sin duda serán disputados por el candidato concertacionista que pase a segunda vuelta. Se estima que el porcentaje de votos que obtendrá Arrate bordeará el 4.7% de las preferencias (según la encuesta de Giro País de fines de Octubre).

Y finalmente nos queda "el otro lado de la Moneda", el candidato de la Alianza por Chile Sebastián Piñera. Este reúne las preferencias de la centro-derecha chilena e incluso de algunos demócrata-cristianos que han declarado que su voto ya está definido para el empresario. Los partidos que apoyan a Piñera son la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), que finalmente se han logrado poner de acuerdo y apoyar a un candidato único por ese sector.

Como ciudadano que trabaja día a día en busca del sustento de mi familia, y no como político que vive quedándose con una tajada de lo que yo gano con mi trabajo, no me queda más que observar desde el palco ciudadano lo que nos ofrece cada uno de estos personajes.

Siendo realistas, hasta el momento ninguno de ellos ha sido capaz de presentar una propuesta completa y coherente con la realidad país. Día a día escuchamos muchas recriminaciones de la Alianza contra lo que NO ha hecho la Concertación en estos 20 años de gobierno, y de parte de la Concertación acerca de lo que no será capaz de hacer la alianza en el próximo periodo en caso de ganar las elecciones.

Vemos a un empaquetado Enríquez-Ominami cuya juventud no puede menos que hacernos desconfiar principalmente por sus cambios de discurso, su juventud y falta de experiencia en el mundo real. Vemos a un Arrate que está ahí postulando para... ¿conseguir unos escaños en la cámara alta u otros favores políticos con la "venta" de sus votos en segunda vuelta?

Vemos a un Frei cuya nariz crece y crece cada día, tanto que no le está dejando ver el horizonte y hoy busca que los ministros y otros personeros del gobierno de Michelle Bachelet lo apoyen para hacer creer que el suyo será "un gobierno de continuidad del actual". Olvida Eduardo Frei que al menos quienes tenemos algo de memoria en Chile recordamos el periodo en que él ya gobernó. Si este ex presidente fuera capaz de entregar la gobernabilidad que el país requiere en estos momentos, ¿por qué entonces no sale a la calle con los ministros y personeros públicos que lo acompañaron en ese periodo? La verdad es que es difícil comprender con exactitud qué es lo que tendría que hacer Eduardo Frei para quedar adelante en esta carrera. Desde mi punto de vista personal, el conglomerado de Gobierno se equivocó al candidatearlo a él.

Si Frei ya gobernó, ¿por que no usa al gabinete que ya tuvo en su campaña en vez de utilizar al de la presidente Bachelet?

Y por último, está Sebastián Piñera. Este empresario representante de la Centro-Derecha chilena también realiza promesas que nadie sabe si será capaz de cumplir. ¿Puede un presidente manejar de forma tal una democracia como la chilena para poder luego cumplir las promesas efectuadas en campaña a sus votantes? Es un mal endémico, cada uno de los aspirantes a La Moneda realiza promesas y no entrega ninguna explicación que nos de una luz de donde se obtendrán los recursos para cumplirlas.

Los programas de gobierno dados a conocer hasta la fecha intentan explicar el cómo, pero si sumamos el costo de todas las promesas efectuadas hasta hoy los números sencillamente no dan. Esto es así en el caso de cada uno de los postulantes, incluyendo a un Arrate que sólo está ahí para participar de la compra-venta de votos, sin posibilidad alguna de pasar a segunda vuelta. Los otros tres candidatos deberían explicar a la gente cómo piensan hacer lo que dicen que van a hacer. Quizá el más prudente hasta ahora, pero no por ello deja de ser vendedor de ilusiones, ha sido Sebastián Piñera, quien ante proposiciones demasiado populistas interviene indicando que no es el momento pero que se estudiaría de existir presupuesto para ello en el futuro. Frei en cambio continúa ofreciendo lo mismo que ha dicho cada candidato de la Concertación durante los últimos 20 años (incluyéndolo a él mismo hace tres periodos atrás), y no coloca la cara para explicar por qué existen tantas promesas incumplidas. Quien más centrado se ha mantenido, dentro de todo, ha sido Marco Enríquez-Ominami; no por nada está pasando adelante de Frei en las encuestas y ya se está hablando de un "empate técnico" de este frente a Piñera en la segunda vuelta.

Lo concreto es que poco sabemos acerca de quién es la persona que debe dirigir el país por los próximos cuatro años. Y no sólo desconocemos quien será, sino además no los conocemos a ellos, sea quien sea quien ocupe el despacho presidencial del palacio.

De Sebastián Piñera sabemos que es un exitoso empresario que ha forjado su fortuna desde abajo y que es hombre de familia. Algunos objetan la forma en que ha conseguido escalar económicamente. Lamentablemente para este candidato sus movimientos en el mundo de la empresa privada han sido muy públicos y se le pueden criticar algunas estrategias bursátiles en el pasado, aunque él declara no tener nada de qué arrepentirse al respecto, ni conflicto alguno con su accionar en sus negocios. Cuenta con experiencia en el mundo político al haber ocupado un asiento en el Senado poco tiempo atrás, y luego se ha preparado durante estos años para enfrentar el momento que se avecina. Probablemente su mayor fortaleza es haber conseguido finalmente dejar atrás el tema de "la dictadura" que siempre se asoció a la Centro-Derecha por la Concertación como contra-argumento ante cada elección.

Acerca de Jorge Arrate (abogado y economista), es el candidato con menos presupuesto y además conocedor de que no llegará a ocupar el sillón presidencial. Su carrera política se centra dentro del Partido Socialista e izquierda extra-parlamentaria chilena. Estuvo exiliado en Roma, Berlín Oriental y Rotterdam, siendo quizá por este motivo el candidato más coherente dentro del abanico que se presenta en este momento, aunque el sector al que representa es minoritario en el país y eso le entrega nulas posibilidades. Por este último motivo es que él sólo presenta como puntos de su "programa de Gobierno" aquellos ítems en los que no está de acuerdo con la actual administración y habla criticando lo que los demás hacen y prometiendo acciones que en caso de que tuviese alguna posibilidad presidencial, jamás podría cumplir. Es el candidato de los sueños ideológicos de la izquierda dura.

En cuanto a Marco Enríquez-Ominami, o MEO como se ha hecho llamar, es un joven de 36 años que eleva promesas a la juventud, fiel seguidora de este hijo adoptivo del senador Carlos Ominami. Las circunstancias le permiten hablar del dolor sufrido durante el régimen militar, aunque la verdad es que se fue del país cuando apenas tenía 5 meses de vida, luego de la muerte de su padre biológico y obligado por un decreto que expulsaba a toda su familia. Viviendo gran parte de su niñez y juventud fuera de Chile, al regresar declaró que Chile era un pésimo lugar para vivir y la juventud chilena le daba pena. Hoy declara que estos dichos anti-chilenos fueron producto de su falta de madurez y de las circunstancias especiales bajo las que tuvo que crecer. Sin embargo esto no evita que la gente lo vea como alguien demasiado joven para ocupar el cargo más importante en La Moneda, además de no presentar un programa de gobierno convincente a la ciudadanía. A favor MEO puede anotarse el reencantamiento de la juventud por la política y haberles enseñado el poder del voto.

El cuarto candidato, Eduardo Frei. Si bien su gobierno anterior no tuvo grandes problemas, tampoco tuvo grandes aciertos. La memoria colectiva indica que su tarea como gobernador la realizó fuera del país (usualmente no se encontraba en Chile, convirtiéndose en un asiduo visitante de diferentes continentes) y no mostró interés alguno por los temas que ocupaban a los ciudadanos en ese momento. Por otro lado una nebulosa lo rodea en cuanto al origen y actualidad de su patrimonio económico personal y familiar. A pesar de que se le ha solicitado revelar esta información no ha entregado ninguna explicación y se rumorea que en realidad jamás vendió su participación en grandes empresas chilenas y extranjeras, sólo traspasando la propiedad de estas a su hermano. Si debemos buscar algún punto favorable para el marido de Martita Larraechea, podemos mencionar su vuelco hacia una imagen más juvenil que se ha encargado de proyectar desde el inicio de su candidatura.

En resumen, estamos en las mismas condiciones que al comienzo de esta carrera. No sabemos mucho más de lo que conocíamos entonces acerca de cada uno de estos candidatos, y la verdad ya me he ido convenciendo que a la gente en realidad tampoco le interesa adentrarse en estos temas. Sería complicar la cosa. Después de todo, ¿Qué importa quién es el candidato por quien votaremos, si lo que realmente pesa al momento del voto es que represente a mi partido? La lógica del votante promedio es complicada e irracional. Se basa en emociones y no en la razón. Pero imagino que esta es una realidad conocida por todos y en todos los continentes.

Por de pronto debemos esperar la próxima encuesta CEP que se realizará este mes de Noviembre. Con ella tendremos una idea mucho más acertada de los cambios en las barras estadísticas, y quizá, sólo quizá, los chilenos nos llevaremos una sorpresa, y sobre todo los propios candidatos.

Los candidatos a la presidencia en Chile no han revelado la importancia de su pasado a la ciudadanía, que debería conocer más de ellos para saber quién es quién realmente


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Autor:
Sebastián Cristi (8 noticias)
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Pedro (15/11/2009)

Considero que a partir del 2010 los futuros candidatos a presidente.
Durante los cuatro años tendrían que demostrar capacitación de gobernante al igual que los ciudadanos que buscan un trabajo en chile.