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El Discurso (Apelo) de Obama del 3 de Mayo 2013

11/05/2013 06:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El discurso de Obama pronunciado en el Museo Nacional de Antropología de México, fue un evento transcendente que enuncia una nueva época, un nuevo paradigma una voluntad de ruptura con la trayectoria divergente entre las dos naciones

El Discurso (Apelo) de Obama del 3 de Mayo 2013

Por: Teresa M.G. Da Cunha Lopes

La realidad es que nada es inevitable. El progreso y el éxito jamás están garantizados. El futuro con que ustedes sueñan, el México que ustedes se imaginan, tienen que ganárselo Y nadie más puede hacerlo por ustedes. Ustedes son los únicos que pueden ganárselo. Tal como lo escribió Nervo en “La Raza de Bronce”: tú eres el sueño. Tú eres el sueño.

(Barack H. Obama, Discurso del 3 de Mayo 2013, Museo Nacional de Antropología, México)

El discurso del Presidente Barack Obama del 3 de Mayo del 2013, pronunciado en el Museo Nacional de Antropología de México, en ese escenario al mismo tiempo símbolo monumental del México Contemporáneo enmarcado por la fuente del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez y memoria histórica de las grandes civilizaciones mesoamericanas, fue un evento transcendente que enuncia una nueva época, un nuevo paradigma una voluntad de ruptura con la trayectoria divergente entre las dos naciones. Es un discurso que entrará a los manuales escolares como el de Kennedy en Berlín y el de Martin Luther King en Washington.

Pero¿lo escucharon los jóvenes mexicanos de hoy? ¿Lo escuchó México?

Creo que los jóvenes lo escucharon, pero que la Academia y la Clase política, NO.. Creo que todavía existe una imposibilidad, una barrera que es ideológica, construida por un paradigma vigente que no permite realmente “ESCUCHAR” a nada que sea pronunciado por un presidente estadounidense. De la misma forma, que en Estados-Unidos todavía, como consecuencia de esa constante divergencia del discurso ideológico, una mayoría de estadounidenses son incapaces de “VER” a México. Esta incapacidad ha sido, poco a poco erosionada por las transferencias poblacionales, culturales y económicas de las últimas tres décadas y por las nuevas opciones de las dos sociedades y de las nuevas generaciones, es bien verdad. Pero, todavía ahí está, residente, presente, como una barrera de acero invisible.

Pero, en el universo político, está residente (SÍ es una referencia directa al título de la película “resident evil”) la anquilosada postura de espaldas característica del comportamiento adoptado por los dos países después de la Revolución mexicana y que es fruto de los itinerarios intelectuales de los ideólogos de los dos regímenes.

Todos los itinerarios intelectuales se inscriben en una arqueología del saber, cuya estratigrafia de la construcción del conocimiento y de las identidades culturales presenta períodos de continuidad y de estabilidad paradigmática, seguidos de crisis, rupturas y revoluciones científicas y, de la instalación de un nuevo paradigma, en un proceso que Thomas Kuhn 1 analizó y acuñó en los años sesenta, con el término”Revolución Científica”.

Los itinerarios intelectuales de Thomas Jefferson o del Párroco de Dolores, D, Miguel Hidalgo y Costilla, de George Washington o de Morelos están así enmarcados en un contexto histórico de producción de superestructuras ideológicas perfectamente definido por la Ilustración, a la cual tomaron las herramientas conceptuales para racionalizar su identidad americanista y el (los) discursos de reivindicación de la libertad.

Sin embargo, a partir del momento fundador de la independencia se desarrollaron dos vías, dos opciones político-sociales (que de hecho eran obligatoriamente diversas por la imposición de las herencias civilizacionales diversas con las raíces en las grandes civilizaciones indígenas, en el catolicismo salido de la Contra Reforma y del “ melting pot” ibérico en México y el fuerte espíritu protestante en Estados Unidos ) que fueron divergentes y que produjeron esa curiosa mezcla de cercanía, de movimientos transfronterizos continuos y de constante desconfianza entre las dos potencias.

A esta desconfianza, fruto de imágenes conceptuales del mundo diversas y de paradigmas enfrentados, se suma la interpretación que desde la Academia se ha construido de la historia reciente de la dos potencias, en particular desde el campo de las Ciencias Sociales.

El desarrollo de las Ciencias Sociales en América Latina, en particular en México, y sus interacciones complejas y multidisciplinarias con la Ciencia Política y con el “taller” de la Nueva Historia, son un ejercicio perfecto de la sucesión de los períodos kunhianos en la construcción de un discurso nacionalista, de corte populista, volteado para el pasado mítico construido por el aparato ideológico partidario priista a lo largo de setenta años de la “dictadura perfecta” y asimilado a través del sistema educativo nacional.

En esta construcción es importantísima la imagen conceptual, emocional y política que en México se ha desarrollado de Estados-Unidos, imagen que fluctúa entre el símbolo maquiavélico político, el “tigre de papel” del imperialismo, el modelo de referencia y de “el dorado” moderno para el cual se dirigen los millones de emigrantes.

Una imagen conceptual disfuncional, contradictoria que hasta determinado punto permite entender esa relación tan compleja, entrelazada continuamente por los hilos de intereses comunes, de movimientos históricos paralelos, de desencuentros mutuos y de incomprensión cultural y política que un ex- embajador de EE.UU en México, Jeffrey Davidov, plasma en un libro perfectamente intitulado : “El Oso y el Puerco Espino” . O que transparece en cada una de las frases de la novela de Carlos Fuentes “El Viejo gringo”. Una imagen que sistemáticamente esconde el peso de México, la importancia geo estratégica de la Nación, la condición de aliado y la posición de primero socio económico.

Un caso que se enmarca perfectamente en el proceso de las “revoluciones científicas”-con una sucesión de paradigmas vigentes, crisis y ruptura – es el del nacimiento de la sociología, de la historia y de la ciencia de la economía en México y de sus avatares en el caminar paralelo a las biografías intelectuales de la generación del 1915(en particular de los “Siete Sabios”) y después con el grupo fundador de la Casa de España (futuro Colegio de México) .De hecho, observamos : una ruptura paradigmática introducida por Vasconcelos; un período de continuidad hasta la segunda guerra mundial; una nueva ruptura con Alfonso Reyes y Cosío Villegas que tiene como exponente la publicación, financiada por la Fundación Rockefeller y el Banco de México de la “Historia de México”; un tercer período en que emerge un nuevo paradigma vigente en el 57, seguido de un proceso de equilibrio hasta los 80′s.

Este enfoque kuhniano es particularmente productivo para analizar la construcción de las Ciencias Sociales, a partir de la interpretación de dos casos de estudio: del discurso nacionalista y de las visiones teóricas sobre el constitucionalismo en el siglo XX y en esta primera década del siglo XXI en México ( y en América Latina) .

En las últimas décadas, tal como lo enfatizamos en la introducción de esta columna de opinión, hemos asistido a la instalación, o construcción, de un pensamiento post-moderno que defiende la existencia de una historia cultural crítica latinoamericana y propone dejar atrás una “modernidad” que es leída, interpretada como demasiado eurocéntrica.

Diversos autores argumentan que para entender los elementos contemporáneos latinoamericanos es necesario, no solamente aislar la presencia de la componente europea, si no también la genealogía pre- siglo XIX de la modernidad, a fin de evitar, por un lado, las trampas de recaer en un neo – colonialismo intelectual y, por otro lado, en la dificultad de rebasar esa visión, tanto en el lenguaje conceptual como en las incorporaciones dialécticas.

Es frente a esta dificultad de rebasar el discurso nacionalista y la visión de un México entrampado en un neo-colonialismo intelectual que debemos analizar el discurso de Obama, pronunciado el 3 de mayo del 2013

El Obama que cita a Octavio Paz y que afirma: “En algún momento Paz escribió palabras que capturan el espíritu de nuestra reunión en el día de hoy, en este lugar que celebra el pasado de ustedes, pero que esta mañana está lleno de ustedes, los jóvenes que moldearán el futuro de México. Paz dijo que “La modernidad no está afuera sino adentro de nosotros. Es hoy y es la antigüedad más antigua, es mañana y es el comienzo del mundo, tiene mil años y acaba de nacer.”

El Obama que reivindica una nueva relación basada en ese nuevo paradigma de “una modernidad que no está afuera sino adentro de nosotros”, modernidad que a pesar de la Academia entrincherada en la torre de marfil de instituciones volteadas para el pasado y a contra corriente del populismo oportunista de la clase política, está construyendo un México nuevo, eficiente, más justo, democrático y lleno de fuerza.

1Kuhn, Thomas (1971). The Structure of Scientific Revolutions. Volumen 2 de International Encyclopedia of Unified Science: Foundations of the Unity of Science. Ed. University Press .N.Y.


Sobre esta noticia

Autor:
Teresa Da Cunha Lopes (281 noticias)
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Tipo:
Opinión
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