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Conveniencia de reunir fuerzas políticas con intereses similares
Coalición
Considero que ante las próximas elecciones municipales y autonómicas cierto número de partidos políticos deben replantearse sus estrategias y unirse en coaliciones. Porque, en mi opinión, la excesiva dispersión de siglas, aunque es expresión de pluralismo democrático en el fondo crea problemas a la hora de la gobernabilidad. No cabe duda de que los partidos minoritarios tienen todo el derecho a existir, pero lo más útil es que se formen coaliciones para que los votos no pierdan su fuerza, y sea más factible la alternancia en el poder. El bipartidismo puede no ser la panacea, si bien en Estados Unidos funciona de un modo más o menos aceptable. De todos modos, también es posible que se constituyan frentes de partidos unidos con una ideología similar, y unos proyectos parecidos y comunes. Además, esto dificulta que la obtención de mayorías absolutas se fundamente, en parte, en la pura disgregación de muchos partidos. No niego las virtualidades posibles de la mayoría absoluta, pero en la práctica me parece que no favorece mayores niveles de consenso y diálogo. Los pactos y los acuerdos son más fáciles con las coaliciones de partidos. En ámbitos como la educación, sanidad y desempleo estoy convencido de que la negociación es lo mejor, de cara a garantizar el estado del bienestar que no debe ser eliminado paulatinamente por las circunstancias económicas. Lo más prioritario es la mejora sustancial de las pensiones de las personas mayores, y los subsidios dignos para todos los parados que los necesiten. El salario social no debe ser tan reducido y además, en bastantes ocasiones, las personas tardan meses y meses en cobrarlo. En todo caso, la problemática social y laboral está creciendo y se deben tomar medidas eficaces y rápidas subiendo las tasas y los impuestos a las grandes empresas y bancos. Porque sin la colaboración, y el esfuerzo de los ciudadanos o posibles clientes estas no son nada. Otra cuestión que preocupa a numerosas personas es la devolución de las ingentes cantidades de dinero público presuntamente robado en el caso de los ERE de Andalucía, el caso Pujol, Bárcenas, etc.
Entre las ventajas de las coaliciones se pueden señalar varias. Una de ellas es el compartir recursos públicos, y financiación legal. También reducen la duplicación de las tareas en el ámbito partidista y político. Las redes sociales de apoyo a los partidos coaligados son más fuertes y poseen mayor repercusión pública y mediática. El número de potenciales votantes, simpatizantes y afiliados puede crecer de forma apreciable en las coaliciones. Su mayor representatividad puede suponer una credibilidad extra que es esencial de cara a los resultados electorales, etc. La presencia en televisión, radio, prensa e internet puede ser significativamente más abundante, con los que los mensajes políticos de cada coalición son más visibles para los ciudadanos.
Incuestionablemente, existen desventajas respecto a las coaliciones, ya que la coordinación política suele ser compleja y difícil en la generalidad de los casos, porque se confrontan diferentes estilos de hacer política, y diversas personalidades. En cualquier caso, el que aparezca cierto nivel de conflicto en la formación de coaliciones es algo natural, porque el problematismo de la existencia también está presente en las organizaciones políticas.
La construcción de coaliciones entre partidos requiere, a mi juicio, varios requisitos. Uno de ellos es la flexibilidad mental, y la apertura intelectual a las grandes exigencias del presente y del futuro. Otro es la realización de una planificación de cierto número de objetivos a lograr en un tiempo determinado por la coalición. La unidad es uno de los factores esenciales para conseguir las metas propuestas de bienestar y justicia para toda la sociedad. La competencia interna no debe ser excesiva en las asambleas y órganos democráticos de dirección de los partidos que forman una coalición. En relación con la estructura administrativa de las coaliciones debería ser coherente y racional para promover el buen funcionamiento de las mismas.