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Archimboldi en 2666

05/09/2010 16:53 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Roberto bolaño es una de las mayores cumbres de la literartura latinoamericana y mundial

Tuvo que morir para convertirse en un escritor consagrado. El novelista chileno, Roberto Bolaño, mientras vivió en su exilio voluntario en España, recibió algunos reconocimientos literarios menores, pero nunca imaginó que, después de su fallecimiento prematuro, Benno Von Archimboldi, el personaje central de su monumental novela, 2666, le abriría la puerta de la portada de la Revista Time y le permitiría ser leído en inglés y en otros idiomas, además del español.

En las novelas Estrella Distante y Los detectives Salvajes, Bolaño sentó las bases del monumento literario que estaba por edificar con Archimboldi en la novela 2666, su obra maestra y una de las mejores novelas escritas en lengua española.

En el vasto bosque de la literartura, Archimboldi y 2666 son los lagos, los árboles descomunales, las flores preciosas y las escondidas grutas. No son los árboles comunes y corrientes, los yerbazales, los charcos ni los hongos.

¿Qué es una obra maestra?, se pregunta Bolaño por intermedio de Archimboldi, y responde: ¡es necesario que haya muchos libros, para que velen de miradas aviesas el libro que realmente importa!. Las obras menores reproducen el esquema de las obras maestras. No tienen la originalidad de éstas. Son los árboles pequeños sobre los cuales se proyecta la luz de los árboles inmensos. En el fondo, son plagios consentidos para apuntalar la gran obra.

Muchos de los escritores menores que han descubierto esta triste realidad han renunciado a la escritura y, más bien, se han dedicado a leer las obras maestras.

“Jesús es la obra maestra. Los ladrones son las obras menores. No están allí para realzar la crucifixión, como algunas almas cándidas creen, sino para ocultarla”.

Bolaño describe magistralmente los asesinatos en serie de mujeres en el norte de México, por los que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a finales del 2009, condenó al Estado mejicano.

En 2666, la existencia del feminicidio es advertida por el alemán Archimboldi cuando su sobrino se encuentra recluido en una cárcel mejicana como sospechoso de algunas muertes.

2666 es una de las mejores novelas de los últimos tiempos

Archimboldi, cuando decidió ser escritor, dejó de informarse por la prensa, la televisión y la radio. Se limitó a llevar con él, a cada uno de sus destinos, tres libros, un ordenador y poca vestimenta. Vivía entre Alemania, Italia y Grecia. Nada sabía de México.

Al igual que Bolaño, Archimboldi se convirtió en escritor por inexplicables impulsos internos y una rica experiencia acumulada a lo largo de su vida. No fue a la universidad. Con dificultades terminó sus estudios medios. Fue soldado en la Segunda Guerra Mundial. Vivió su juventud en medio de la pobreza. En todo caso, la naturaleza le había obsequiado atributos únicos para que diga lo que solamente él podía decir mediante la escritura.

2666 es un paseo por la civilización humana. Los horrores de las dos guerras mundiales y el feminicidio mejicano se recrean en medio de altas y bajas pasiones individuales y colectivas. Es una novela total, con lúcidas y originales disquisiciones sobre varios temas, entre ellos el estilo, la música, el tiempo, el mito de Sísifo.

Para Bolaño, tener clase es “ser, en última instancia, soberano, no deberle nada a nadie, no tener que dar explicaciones de nada a nadie”. Muchas casas que tienen estilo arquitectónico carecen de clase. Exhiben tamaño y confort, pero les falta historia y permanencia.

Reconoce que la música está en la cuarta dimensión, donde se encuentra la “riqueza absoluta de los sentidos y del espíritu”.

Afirma que “más tiempo no es más eternidad”.

Antes de que muriera Sísifo, el hombre más listo entre los hombres y padre del célebre Ulises, Bolaño dice que “los hombres, sin dejar de ser hombres, vivían sin el agobio de la muerte, es decir, sin el agobio del tiempo, pues tiempo era lo que sobraba, que es acaso lo que distingue a una democracia, el tiempo sobrante, la plusvalía de tiempo, tiempo para leer y tiempo para pensar”.

A 2666 hay que dedicarle tiempo y a Archimboldi, atención.


Sobre esta noticia

Autor:
Luis Fernando Torres (78 noticias)
Visitas:
2665
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
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