Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Agustín Gutiérrez Pulido escriba una noticia?

¿Agobiado en el trabajo? ¡Ya no más! 3 consejos útiles para vencer la sobrecarga

10/02/2019 14:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

3 sencillas, pero poderosas técnicas para superar el agobio laboral y bajar mis niveles de estrés al mínimo

3:00 de la tarde, aún no has terminado el informe que deberías haber enviado a las 11:00, tu jefe te está esperando para una reunión con un proveedor, tu asistente está en casa resfriado y el trabajo parece acumularse por generación espontánea...PUFF!!!!

No sabes que hacer o cómo dominar esa presión sobre el pecho que cada vez te ahoga hasta casi no dejarte respirar.

¿Te ha pasado? A mí sí, y muchas veces.

Normalmente, sentía ganas de correr a casa, hacer mi carta de dimisión y dejar todo atrás.

¿Sabes cómo logré superarlo? Pues, siguiendo estas 3 sencillas, pero poderosas técnicas para superar el agobio laboral y bajar mis niveles de estrés al mínimo.

Cada una, puede usarse por separado o mezcladas en un cóctel anti-agobio que te llevará ésta tarde a casa, satisfecho de haber terminado el día con éxito y preparado para la siguiente batalla.

 

Para combatir la sobrecarga laboral, sigue fielmente estas tres útiles técnicas:

El elefante se come a pedacitos

Si ¡es así!

 

Según Timothy A Pychyl en su libro Don't Delay, los seres humanos solemos sentirnos intimidados ante tareas que aparentan ser muy largas, difíciles o tediosas.

Es por ello que somos más proclives a la procrastinación y a sentirnos abrumados ante grandes retos.

 

Es precisamente por ello que debemos, en la medida de lo posible, desmenuzar cada gran tarea en pequeños quehaceres que nos permitan concluirlas en menor tiempo y con menos esfuerzo.

Para este desmenuzado, quizás te convenga hacer lo que sigue...

El “To do list”

Al sentarnos frente a un cúmulo de tareas que parece no tener fin, es imperativo poner orden en el caos y clasificar cada tarea según:

  • Inmediatez

  • Importancia

  • Dificultad

  • Tediosidad

  • Tiempo

 

Luego, haz una ponderación del 1 al 5 en este orden:

 

  • Inmediatez:

1 Puede esperar - 5 ¡Era para ayer!

  • Importancia:

1 no importa - 5 ¡Es el santo grial!

  • La eficiencia de un trabajador aumenta, considerablemente, luego de tomar pequeños descansos de sus labores habituales

    Dificultad:

1 es un paseo - 5 ¡Subir al Everest!

  • Tediosidad:

1 me gusta - 5 ¡Me aburro como una ostra!

  • Tiempo:

1 la hago en 1 minuto - 5 ¡será eterna!

 

Luego que hayas tomado un par de minutos en ponderar tus quehaceres del día, empieza por las que sean fáciles e inmediatas. Luego mezcla una tarea larga con varias tareas pequeñas. Deja de lado las que no son imprescindibles o que pueden esperar, si al final del día tienes tiempo y energía, hazlas. Es importante no dejarlas acumuladas.

 

...y cuando todo falla...

Respira

En su libro: Give Me a Better Break: Choosing Workday Break Activities to Maximize Resource Recovery, la Dra Emily Hunter ha comprobado que la eficiencia de un trabajador aumenta, considerablemente, luego de tomar pequeños descansos de sus labores habituales.

Para ello puedes considerar:

  • Un coffee break a tiempo y no mayor a 10 minutos, hará que tu patrón de trabajo se interrumpa, dándole un respiro a tu agotado cerebro.

  • Meditar por 3 minutos, con la puerta cerrada, el teléfono en silencio y los ojos cerrados, hace que tus niveles de neurotransmisores se reduzcan en un porcentaje significativo, dándote nuevas energías para continuar la jornada.

  • Una siesta. En Japón, las grandes empresas permiten a sus empleados tomar pequeñas siestas, de unos minutos, para que sus energías sean repuestas y cumplan los objetivos a tiempo.

 

En fin, haz todo aquello que te haga escapar por un ratito del estrés laboral y te permita romper la rutina de la oficina.

 

Por último, siempre debes tener a mano el  “botón de emergencia” cuando las tareas a realizar superan tus capacidades.

Pedir ayuda a un compañero,  un subalterno o a tu jefe, nunca está (o estará) mal visto. Entender que una tarea no está hecha para una sola persona es responsable, inteligente y honesto.

 

¿Te han sido útiles estas recomendaciones?

 

Escríbeme en los comentarios que técnica usas para aliviar la presión de tu trabajo y como te hacen más productivo.


Sobre esta noticia

Autor:
Agustín Gutiérrez Pulido (8 noticias)
Visitas:
2775
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.